martes, 14 de julio de 2015

Lactancia y trabajo

Dentro de poco mas de un mes vuelvo al trabajo. Una parte de mi tiene deseos de regresar. Esa parte tiene claro que será bueno volver a hacer eso que me gusta tanto, volver a "tener que salir de la casa", volver a interactuar con diversas personas; colegas y clientes, y sobre todo, tener que volver a hablar en noruego decente y no en esta versión tan "exótica" del idioma que estoy hablando ahora.
Pero a la vez me estresa de solo pensarlo. Sé que mi niño estará bien, más que bien, con su padre mientras yo esté en el trabajo, pero me temo a veces que será mucho que barajar día a día para mi.

Tengo la necesidad (emocional) de dejar a mi Snoopy ya comiendo "como grande" cuando yo vuelva al trabajo y a pesar de que veo cómo sus progresos hacia esa meta son diarios y exponenciales, siento que me queda poco tiempo. No quiero apurarlo y sé que tarde o temprano se sentará solo y erguido, y perderá su reflejo de extrusión, y podrá disfrutar de comer en la mesa con nosotros, que sé que se muere de ganas. Lo que me angustia no es que "no lo vaya a hacer", sino que se demore un poco más de lo que esperaba y necesite tanto de mi (de la teta, en realidad) como hoy.
Y el problema de que necesite tanta teta como hoy es que veo sólo trabas para compatibilizar lactancia con trabajo.
De acuerdo a los últimos cambios hechos a la ley de trabajo-maternidad, tengo derecho a una hora pagada de lactancia/extracción de leche hasta que mi retoño cumpla un año (y a una hora no pagada por todo el tiempo que el niño amamante). Puedo hacer uso de esa hora recibiendo a mi hijo en el lugar de trabajo, saliendo de la oficina para amamantarlo en otro lugar, extrayéndome leche en el lugar de trabajo, o bien terminando mi jornada laboral una hora antes.
Las opciones uno y dos son inviables para nosotros; vivimos demasiado lejos para que Steffen vaya y vuelva con el bebé al menos dos veces al día.
La última opción sería interesante, pero en la práctica me significaría llegar (con mucha suerte) media hora antes a la casa -nuevamente, juega en contra vivir lejos del lugar de trabajo- y, a cambio, experimentar intenso dolor diario por los pechos llenos de leche por muchas horas.
La única opción que nos resulta adecuada es la número 3.
**Para las opciones 1 y 3, el empleador debe por ley proporcionarme un lugar privado, limpio -es decir, no un baño- y con posibilidad de "cerrar con llave". Además de un lugar de almacenaje limpio y seguro para la leche extraída**

¿Las trabas entonces cuales son?
  1. No tengo idea de cuánta leche voy a necesitar.

  2. Si necesito mucha (en caso de que mi bebé aún no coma tanta comida adulta), entonces no estoy segura de que me bastará con la bomba extractora que tengo ahora, que tiene capacidad para un pecho a la vez.
    Esta bomba tengo yo, Medela Swing. (Fuente: Medela.no)
    En días normales (donde la leche sólo se ha acumulado en mi pecho por 2-3 horas), logro extraerme alrededor de 50mL por pecho (15 minutos). Eso hace un total aproximado de 200mL que podría sacarme en la hora que tengo disponible. Además, podría utilizar mi media hora de almuerzo para sacarme 100mL más. Eso implicaría comer mientras lo hago (difícil), o bien comer mientras trabajo (baja efectividad), pero es una opción válida.
    La última vez que pasé más de 4 horas sin dar pecho, pude sacarme 200mL en media hora...
    Por otra parte, si no me bastara con esos 300mL, tendría que comprar una bomba doble, que me permita extraer de ambos pechos a la vez. Eso aumentaría el volumen al menos al doble, pudiendo tener alrededor de 600mL al final de la jornada laboral. Eso suena bastante mejor. El problema es el costo (costo de la bomba nueva + costo de la bomba actual no siendo utilizada), un total de alrededor de kr 4000,- (~500USD) sólo en bombas extractoras, sin aún considerar que tengo pendiente comprar un congelador para almacenar leche de reserva.
  3. Extracción

  4. La empresa donde trabajo cambió de local. En el antiguo local había oficinas y, a pesar de que yo no tenía una (trabajaba en el escritorio de la "recepción"), sé que no habría sido un problema cambiar con alguien, cosa de tener un espacio privado. Pero al parecer el local de ahora tiene cubículos en vez de oficinas (no he ido aún, así que no lo tengo 100% claro).
    De ser con cubículos, tendría que ir a alguna de las oficinas de la otra empresa que funciona en el edificio a extraerme leche; lo que sería incómodo por intimidad, y poco práctico en tiempo (subir y bajar me quitaría fácil 5-7 minutos, y cada segundo de esa hora a la que tengo derecho valdrá oro).

  5. Almacenaje

  6. Nuevamente, no sé cómo será en las nuevas oficinas, pero el refrigerador que teníamos antes era insalubre. Más encima estaba al lado del lavavajillas, que olía igualito a la incubadora de hongos que teníamos en un laboratorio donde trabajé, lo que me da cosita de sólo pensar qué criaturas vivían en esa maquina donde lavábamos nuestros platos. Si es que mis compañeros de trabajo están ocupando el refrigerador que ocupaba antes la otra empresa, sé que las condiciones de higiene hoy no son mucho mejores (estaba igual o peor que el de nuestra antigua oficina la última vez que lo vi).
    Igual ese tema lo tengo relativamente solucionado; compré una bolsa refrigerante (de esas con interior metálico donde se pueden poner unidades refrigerantes + producto a mantener frío) y pensaba mantener la leche extraída en mamaderas dentro de esta bolsa, y la bolsa dentro del refrigerador. Además, tengo pensado comprar un rollo de ese plástico para tapar las comidas y utilizarlo para sellar las mamaderas donde haya extraído leche (se corta el cilindro varias veces para tener rollos de menor ancho), así tendría una doble o triple protección para intentar asegurar que la leche llegará limpia a casa. Hasta una bolsa ziploc puedo agregar si aún no me da confianza.
    Bolsa refrigerante que compré hoy.
  7. Gastos
    •  Bomba: Si no pensamos en la parte económica, definitivamente es buena idea comprar una nueva bomba.
    Esta es la que quiero!! Medela Swing Maxi (Fuente: Medela.no)

    • Congelador: no es opcional; me sentiré mucho más segura si es que Steffen tiene un buen stash de leche del que echar mano si el niño está con mucha hambre, si es que por algún motivo la leche se descompone al calentarla (me ha pasado), o si pasa cualquier accidente, que a quién no se le ha derramado un vaso alguna vez. Además, lo necesito para poder disponer de unidades refrigerantes diariamente.
    • Unidades refrigerantes: no son caras, pero necesito varias (¿4?¿6? aún no sé).
    • Bolsa esterilizadora de mamaderas: Con el uso diario que les daré, será fundamental mantener las mamaderas en óptimas condiciones de higiene. Esta bolsa se utiliza en el microondas; excelente para ahorrar tiempo!
    Bolsa de esterilización en microondas. (Fuente: Medela.no)
    • Más mamaderas/contenedores de leche: No estoy segura, pero creo que será bueno tener al menos dos más, sobre todo si tengo que extraerme 600mL diarios.
    • Sostén de extracción: Tengo muchas ganas de comprar uno, pero nuevamente lo económico me detiene. Significaría tener las manos libres mientras me extraigo (con lo que podría hasta trabajar un poco mientras tanto), y sería mucho más saludable para mis pobres muñecas, que quedan muy resentidas después de tener que sujetar el adaptador contra el pecho.

    Sostén de extracción. Seeexy. (Fuente: Medela.no)
    • Otros gastos no contemplados: porque demás que se me olvida mencionar algo.
Afortunadamente, creo que el transporte no será un problema, al menos no la mayor parte del tiempo. Cuento en que los meses del invierno noruego me ayuden a que la cadena de frío se mantenga lo más posible en el camino a casa :).

En realidad puede que muchos de los problemas estén más que nada en mi cabeza, y capaz que una vez de vuelta en el trabajo todo vaya sencillamente bien, pero realmente no tengo referencias confiables del tema; todas las nuevas mamás trabajadoras que conozco han dejado de amamantar antes de volver al trabajo, cosa que yo definitivamente no quiero hacer.

Espero hacer otro post para ver cómo resulta todo en la práctica.

jueves, 9 de julio de 2015

Baby Shower de Snoopy

Entre la primera hospitalización y la segunda, pasaron varias cosas. Quizás la más interesante de todas fue que aprovechamos la oportunidad para hacer mi baby shower. Yo sí que tenía planeado originalmente hacerlo en Enero, pero con todo lo que pasó, la verdad ya daba la oportunidad por perdida.

Debo admitir que no tenía grandes expectativas, ya que a pesar de haberles dicho a mis amigas desde Septiembre aproximadamente que tenía pensado hacerlo en una fecha determinada (que de pura casualidad terminó siendo exactamente la fecha en que pudimos hacerlo), todas de pronto tenían cosas más importantes que hacer (dos, debo decir, me habían dicho desde mucho antes que no podrían). Me dolió, y la verdad aún me da lata pensar en eso. Pero el tema de mis amistades acá no es algo de lo que quiero hablar en este post. El punto es que claro, no tenía grandes expectativas porque a falta de amigas sólo quedábamos la familia, y a pesar de que mi mami y mi hermanita estaban acá tenía la impresión de que me iba a sentir profundamente sola -y más encima, iba a quedar en el medio de interprete español-noruego-inglés-mezcla de los tres) y no iba a disfrutar nada.

Igual aprovechamos el saco de decoraciones que me habían traído mi mamá y mi hermana, compramos uno que otro detallito para complementar, y fuimos con la idea, esperando lo mejor.

La verdad, sí me sentí en el medio,  y noté la falta que fuéramos algo más que sólo miembros de la familia (más que nada en los temas de conversación, que no tuvieron nada nuevo al ser la misma gente de siempre), pero igual la pasé bien. Me sentí a gusto, y fue rico ver lo esperado que era mi bebé no sólo por Steffen y por mi, sino por todo el conjunto familiar chileno-noruego presente ese día. Comimos muchas cosas dulces (el gran plus de mi embarazo es que jamás sufrí de acidez o cómo se llame, así que comer, comía todo lo que me daba el estomaguito), tomamos cafecito, hicimos un par de juegos locos (ponerle el chupete a la guagua que se ve dibujada en papel encomienda, en la pared; no decir bebé-baby-derivados; y no me acuerdo qué más). Sencillo y acogedor, que es más de lo que esperaba de una reunión de este tipo. También muchos regalos lindos, lamento no tener fotos más detalladas de todo...

Las fotos fueron tomadas con el celular de mi hermana, yo creo que no tomé ni una sola foto! (después de todo, era la reina de la fiesta).

Centro de mesa!!

De espaldas mi mamá, luego mi suegra, mi abu-suegra "R" y la esposa del tío de Steffen "E".



Yo con casi todas (faltó mi hermana, que tomó la foto).

La mesa, con Cupcakes - regalo de E-, cheesecake -regalo de R-, lemoncake -comprado, no me gustó- y frutillas.
La bandeja vacia esperaba por waffles hechos por mi con polvo de bolsa..

Arco de la cocina; esto es baby shower y tour por la casa, todo en uno!

El entonces-futuro-padre devorándo un cupcake.

Futuro padre-futura bisabuela-madre.. Y cupcakes!

 
Nomnom, todos comiendo. El otro macho presente en la fiesta fue el tio de Steffen, "Ø".

Hermanita y mamita lindas.

Abriendo regalos

Ese osito hermoso se lo puse hasta que ya las mangas le quedaban en los codos!

Ese bodyyyyyy se veía más lindo en el!

Una selfie de la mejor de todas, mi hermanita.. y yo salí mirando para otro lado :(
 Muchas gracias a quienes estuvieron con Snoopy y conmigo ese día, en especial a mi hermana y mamá por todo el esfuerzo y cariño puesto en ese día, y en general en su tiempo de visita con nosotros.

*Si hay faltas de ortografía/tipos muy malos es porque estoy escribiendo en la penumbra mientras mi bebé duerme, usando un teclado de baja calidad y una pantalla del porte de mi mano (mi baby-tabbi).

lunes, 6 de julio de 2015

5 meses contigo

Hace casi dos semanas que cumpliste 5 meses. Pero es que quise esperar a que hicieras todas tus gracias correspondientes, porque el mes pasado me adelanté y resulta que unos días antes de cumplir cuatro meses, el 20 de Mayo, en la primera y única oportunidad en que he salido sin ti, resulta que nos regalaste tu primera carcajada. Tu padre fue el afortunado y responsable de vivir esa experiencia contigo, y tan lindo como siempre, tuvo el detalle de grabarlo para mi y los familiares, pero es que mi niño, ¡me hubiera encantado estar ahí con ustedes!
Pésima foto, pero lo más cerca que hemos estado de fotografiar tus dientes.
En este último mes te has reído como nunca, has llorado al verte frente a muchos extraños (pero afortunadamente los brazos de papá y mamá son incomparables), has sufrido con tus dientes. Sí, el 19 de junio asomaron tus dos primeros dientes, los incisivos centrales inferiores, lindos preciosos, pero ¡uuyyy, que afilados! Me han costado lágrimas cuando tienes sueño y me muerdes en vez de amamantar, o cuando simplemente te agarras a la teta utilizando tus nuevas adquisiciones para ayudarte. Duele mucho, pero más me dolería no amamantarte.

Recibiste tus segundas vacunas, y como la habías pasado tan mal con las primeras, papá pidió faltar unas horas al trabajo y se fue al control con nosotros. Como era de esperarse, apenas lloraste un poquito y al par de minutos ya te estabas riendo. ¿Habrá creído tu papá que exageré la primera vez?.

Eres feliz cuando estás"caminando" sobre tu papá, que te sujeta de las axilas con brazos adoloridos. Y tú tienes un dominio de tu propio cuerpo impresionante, y ya irgues la espalda y das pasitos y apoyas planta completa, e incluso has empezado a "saltar" sobre el estómago de papá; tu plataforma favorita. Me encanta que seas así, me encanta la relación que tienes con tu padre, esa complicidad en los juegos y en las risas. Espero que siempre puedan tener esa dinámica, que siempre se puedan sacar una sonrisa fácil uno al otro, que con la misma velocidad y entusiasmo con que tratas de comerle la nariz cada vez que lo tienes cerca, puedas dentro de unos años contarle tus problemas y tus alegrías, confiar en él, contar con él.

Te gusta el "nestún" de arroz, te gusta esparcirlo por tu cara cuando tomas tú mismo la cuchara, y comerlo de a poquitos cuando mami te lo da en la boca. Las compotas te gustan también, hasta diría que te gustan más, pero siempre estás un poquito receloso al principio, y me pones cara rara por lo ácido de la primera probada... cada vez. Te doy esas comidas como cada tres días, cuando nos da el tiempo y el ánimo. Yo quiero que cuando empieces a comer en serio lo hagas por las tuyas, a tu ritmo, en base a tus gustos. Y sobre todo, quiero que empieces de una vez con comida real. Por eso ni ahí con que comas el lunes, después de nuevo recién el viernes. Es sólo para que sepas que hay más en el mundo que sólo teta, para que conozcas lo que es una cuchara, para ir testeando cómo va tu reflejo de extrusión, y para que te entretengas en algo diferente y un poco sucio, que total se es bebé sólo una vez.
"Nestún" de arroz.
Hoy mismo, luego del par de días calurosos que fueron nuestro verano noruego (3 días, nada más), andaba una mosca grande, gorda y zumbeante dentro de la casa. Ver tus ojitos buscar el origen del zumbido, encontrar a la gordinflona y seguirla con la mirada hasta que se perdió detrás del sillón, fue una experiencia maravillosa. Tienes la capacidad de convertir incluso algo feo y molesto como una mosca tontona en algo mágico. Tú eres quien da magia a mi vida.

Has adquirido la costumbre de utilizar tu brazo como resorte para enderezarte e incluso sentarte cuando has terminado de tomar teta. Y cada día veo cómo te vas sentando un poquito mejor, y hoy por hoy ya te sostienes un par de segundos antes de irte para el lado. También irgues la espalda al sentarte a veces.

El 29 de Junio, después de que ya habías cumplido tus 5 meses, lograste chuparte el dedo gordo del pie por primera vez. Tanto esfuerzo valió la pena! Desde que descubriste tus pies que han sido tu mayor entretención, pero ¡que ahora sean tu nuevo chupete es aún mejor!


El 30 de Junio tomaste agua por primera vez. Estoy 95% segura de que ni una sola gota de líquido llegó a entrar a tu boca, pero digamos que es la primera vez, porque había agua en tu taza-patito. Después, como yo tomaba agua en un vaso de vidrio junto a ti, quisiste probar de ahí.

Esto está quedando bastante desordenado e inexacto, pero creo que el 22 de Junio, justo antes de cumplir tus 5 meses, te giraste desde la posición de guatita a la espalda. Fue casi un accidente y te veías extremadamente sorprendido, pero ahora cada vez que lo consigues te ves muy orgulloso y feliz con tu logro.

Te encanta estar de guatita/panza, y logras girar sobre ti mismo e incluso reptar con mucho esfuerzo (aún no tienes dominada la técnica, pero veo que progresas a diario). Sin embargo, no te causa gran interés estar de espalda, ni aún con juguetes y estimulación constante. Lo que sí es que cuando quieres, puedes casi casi darte vueltas de espalda a estómago, pero siempre y cuando se te de la gana (como cuando te giraste hacia donde papá mientras dormíamos y lograste escalar y despertar a tu padre para agarrarlo de la barba como manillas y morderlo en la nariz.


Te hemos pasado de forma no-oficialmente-definitiva a nuestra cama, y los tres dormimos mejor. ¡Ah! quizás debería haber mencionado esto antes, porque concierne a tus 4 meses recién cumplidos. Y es que -como sacado de libro-, cumpliste los 4 meses y empezó tu crisis o regresión del sueño, y mi bebé que se dormía sin problema alguno se convirtió en un combatiente al que me costaba horas dormir. Costó unos días difíciles, pero vamos adaptándonos, como lo hemos hecho siempre, tratando de seguir y respetar tus ritmos. A veces duermes 3 siestas de media hora, a veces 3 de dos horas, a veces una siesta y ya, pero mientras te vea feliz y sanito, trato de no preocuparme más allá (aunque cuesta). Afortunadamente, aún en los días en que cuesta un trillón hacerte dormir, tus noches son buenas. Los primeros días difíciles despertaste una vez más alrededor de las 1 am por teta y compañía, pero luego de la toma seguiste durmiendo bien, y tu toma regular sigue siendo alrededor de las 5am (aunque a veces viene a las 4:30, y a veces a las 6:15).

Te pareces a mi en que no te gusta mucho el calor. Los (3) días que tuvimos sobre 20°C no te gustaron demasiado, aunque por algún motivo te encantó que te pusiera bloqueador (no quería hacerlo antes de los 6 meses, pero el sol era inevitable y los UV estaban en rango peligroso, así que evalué que por riesgo/beneficio lo menos dañino era bloqueador).

A la sombrita, bien protegidos.
Estás enorme. Más gordo y más largo que la prima de tu primo -me contaron- que tiene 10 meses. En tu último control, el 29 de Junio, medías 69cm y ¡¡pesabas 8,26 kilos!! Si sigues así romperás el "record" de tu padre, que llegó al año pesando cerca de 12 kilos. Me encanta que estés tan grandote, aunque he tenido que pasar algunas prendas que tenía para "entre 9 y 12 meses" derechito a la bolsa de "le queda chico". Son detalles, y si somos afortunados de poder tener otro bebé, tu hermano o hermana los usará de todas maneras.

Quisiera que conocieras a los familiares (por mi lado) que te falta conocer. Quisiera que pudieras jugar con tu abuelita, que salieras de paseo con tu abuelo, que tu primo tratara de jugar contigo aún sin mucho éxito (probablemente lo más cerca que estaría sería un auto remojado en tus babas), quisiera que tus tíos pudieran tenerte en brazos. Quisiera que pudieran ser una parte constante de tu vida y no solo una imagen esporádica y distorsionada en la pantalla de mi computador. Quisiera que crecieras comiendo cazuelas, pescado frito, completos y empanadas, e incluso aceptaría que te cargara bailar cueca (como a casi todos al crecer), pero al mismo tiempo sé que eres tan afortunado de vivir acá (y de ser hombre, y de lucir/ser prácticamente blanco). Espero poder transmitirte todo lo bueno de ser chileno (aunque legalmente no lo eres y no sé si llegues a serlo, lo llevas en tu sangre) y todo lo bueno que tiene Chile. Espero poder transmitirte ese ojo crítico que sólo después de varios años fuera se me está empezando a abrir. Espero que puedas ver lo bueno de Chile, y que puedas desde donde decidas hacer tu vida, ayudar al país de tu madre a ser un lugar mejor, a ser el país que su gente se merece, y no la dictadura disfrazada en que están todos atrapados, con trabas, hambre y  -sobre todo- circo.

El sábado pasado te sentamos por primera vez un ratito a la mesa (en tu silla alta blanca). No quiero hacerlo por más de lo estrictamente necesario hasta que te puedas sentar por ti mismo, como aconsejan los fisioterapeutas, pero quería probar para estar preparada para cuando empieces a comer de verdad (falta tan poco para tus 6 meses!!).

Silla de IKEA, la recibimos de donación y quiero comprarle el cojín y la mesa que acompañan el set.
Siento que se me escapan mil cosas que has hecho, mil gracias que día a día nos hacen suspirar y humedecer los ojos, pero la idea general está clara: cada día de tu vida hace de nuestras vidas algo maravilloso; cada día te amamos más, cada día nos enseñas algo nuevo. Cada día vale la pena vivirlo contigo.

Gracias por estos casi 5 meses y medio, mi porotito. Gracias por hacerme mamá.