miércoles, 28 de julio de 2010

De la vida y de la muerte.

Desde que supimos que mi abuela sufre de un cáncer terminal, como familia nos hemos preguntado acerca de cómo queremos llevar el proceso de la muerte cuando llegue el momento.

En primer lugar, nos preguntamos si, en caso de tener una enfermedad terminal como la de mi abuela, queríamos saber la verdad o preferíamos vivir "tranquilamente" nuestros últimos días. Todos coincidimos en que preferíamos saber.

Hoy, tomando casos como el de un tío, que está vegetal hace bastante tiempo, o el del papá de Verónica, que murió hace poco luego de unas semanas en coma, con Sandra nos preguntábamos cuál era nuestra voluntad en caso de que quedaramos en estado vegetal, o con muerte cerebral, o en coma. Sandra dijo que quiere que la desconecten luego de 48hrs. Yo no sé si me creo muy power o muy seca, pero siempre he creído que si cayera en coma, lograré salir de él, y lo mismo con el estado vegetal. No me gustaría que me desconectaran teniendo yo cierto grado de conciencia, ya sea interna o externa, aún sin poder intervenir en el mundo fuera de mi cuerpo... aunque admito que no sé si valga la pena vivir así. En el caso de muerte cerebral, aún no sé qué pensar. Quizá porque sé muy poco de aquello, o porque realmente no soy capaz de visualizarme en ese estado, pero no logro siquiera manejar las ventajas y desventajas de cada opción.

En todo caso y bajo cualquier circunstancia, mi deseo hasta ahora es ser cremada y que mis cenizas se lancen al viento (sí, como en The Brigdes of Maddison County) y/o al agua (sí, como a Janis Joplin). Sinceramente no me atrae la idea de que mi cuerpo se descomponga encerrado en un cajón, 6ft bajo la tierra y sin servir de más que de alimento para gusanos y descomponedores varios. Así al menos serviré de abono/legía y, en el mejor de los casos, podré en la otra vida cantar Kozmic Blues junto a Janis en una playa desierta, o en los oídos de quien me ame y siga vivo después de mi.

viernes, 16 de julio de 2010

Las cosas que cambié y dejé

Hoy me di cuenta lo empolvados que están mis libros. Los sigo queriendo, los sigo comprando, los sigo disfrutando. Pero no los estoy leyendo.

Hoy descubrí que hace meses... muchos meses que no escuchaba Nana de quebranto, una de mis canciones favoritas de Marea.

Hoy me volvió a pesar la conciencia por no haber avanzado con mi trabajo en punto cruz ni con las ropas que tengo a medio modificar.

Hoy, por primera vez, me cuestiono por qué he cambiado algunas cosas y dejado otras.

Hoy, por primera vez, quise estar sola por un rato.

Hoy me di cuenta de que me hace falta tiempo para poder dividir entre pasar tiempo contigo y pasar tiempo conmigo.

sábado, 10 de julio de 2010

You and me and everyone we know.

No sé si será por lo que me soñé anoche o por lo que hablábamos con mi mamá hoy o por lo que hablamos con él hace unos días (y recién vengo a asimilarlo), pero como que siento por primera vez el viaje como algo tan tangible, tan certero... Es lo que me mueve y por fin, después de tanto, se ve real: vamos a estar juntos.
He leído algunos de mis viejos escritos...
Mis viejos cuentos, mis viejos sentimientos...
y...
he cambiado tanto.
pero más al oeste

Un día diferente

Viernes... casi siempre son días de locos en el laboratorio; con mucha gente y cada persona con muchas cosas que hacer y en el mismo poco tiempo que hay en el día y con el mismo poco espacio y poco material con el que contamos. Reuniones con las tutoras para la mayoría y a veces es tanto que andamos de pésimo humor. Muchas veces y/o casi siempre; pero no hoy. Este fue un Viernes diferente.

Hoy, todo anduvo bien. Se arreglaron algunos equipos que estaban fallando, los experimentos resultaron como queríamos, pero lo mejor de todo fue el almuerzo.

Ayer habíamos quedado de acuerdo; hoy Valeria, Karen, Jano, Seba y yo llevamos nuestros almuerzos respectivos y de postre comimos mucho helado!! con barquillos y todo!

Nos tomamos como 1 hora y media en comer, mientras veíamos vídeos estúpidos de humor y de fantasmas y después apenas podíamos caminar de tanta comida!

Fue un día diferente, de esos que se salen de la rutina y que, por tanto, son especiales.

miércoles, 7 de julio de 2010

Mala suerte/Buena suerte

Es rara esa mezcla de sentir que tenemos la peor suerte del mundo por tenernos tan lejos y de que tenemos la mejor suerte del mundo por (como bien dijo Ricky Fitts) habernos encontrado. Mientras eso se decide no queda más que disfrutar este dolor de tenerlo lejos y esta alegría de tenerlo, mientras ambos esperamos el día.