sábado, 5 de septiembre de 2009

Ballerinas

Cuando vi por primera vez unas ballerinas o bailarinas, o como les llamen, casi vomité, y no exagero, ya saben cómo puedo llegar a ser.

De a poco me fui acostumbrando a ellas y hasta he encontrado una que otra bonita, como una azules a cuadros que salieron en una Cosmo y otras que he visto por ahí.

Sin embargo, jamás contemplé seriamente las posibilidades de comprarme unas, hasta que por un caso de emergencia (no podía más con los tacos), lo hice.

Ahora, apenas llego a casa me las pongo, son mis "pantuflas" favoritas y cuando por algún motivo he olvidado ponérmelas, como que los pies me las piden.

Incluso, he de admitirlo, he pensado en ir con ellas a la u, pero, por el momento, no me convencen ni para ir a comprar. El glamour ante todo, obvio.

Quizá si me compro las que salían en la Cosmo, algún día pueda el expectador promedio deleitarse con un "nunca lo usaría en público" que me salió por la culata jajajajaj.

Todo por hoy.