domingo, 15 de agosto de 2010

A veces pienso...

...en cómo serían las cosas entre nosotros... en cómo sería si yo hace años te hubiera dicho que aún sentía tanto por ti. Si aquella otra vez yo hubiera puesto atención a lo que decías completamente borracho. Si tú hace muchos años no hubieras empezado a pololear. Si yo ahora no estuviera enamorada de él. Si no hubiéramos perdido comunicación. Si hubieras venido a verme cuando dijiste que lo harías.

A veces pienso en si me llamarás para mi cumpleaños... en si me vendrás a ver como lo hiciste hasta el año pasado, aunque sé que no fue muy entretenido y no teníamos mucho tema.

A veces pienso tanto en ti... y a veces me da pena y a veces me alegra que todo haya sucedido como sucedió. Me alegra porque todo lo que ha pasado en mi vida me ha llevado a donde estoy. Y pena porque te quiero, a pesar de que ya no es de la forma que era antes. Porque eras importante en mi vida y me gustaría que lo siguieras siendo. Porque eres el único que siempre dejó un recuerdo lindo en mi corazón. Porque todo lo que significaste para mi alguna vez quedó marcado en mi y aunque ya no te quiero como antes, te quiero lo mismo que antes.

Pero sé que aunque no hubiera estado con él ahora, no serían diferentes las cosas... Porque no te habría dicho lo que sentía por ti hace muchos años... Porque tú me dejaste porque te gustaba ella, la que menos me agradaba. Porque sé que por mucho que pudimos todos notar luego del análisis que tú aún sentías algo por mi, en ese momento estaba también demasiado borracha para atender lo que decías. Porque tú me contaste cuando empezaste algo con ella; cuando aún no te gustaba mucho y yo no hice nada para tratar algo contigo; para decirte que no quería dejarte en sus manos; para decirte que ella no era para ti. Porque estar enamorada de él es lo mejor que me ha pasado en muchos, muchos años. Porque no fui sólo yo la que se alejó de ti, sino que más fuiste tú el que no volvió a acercarse a mi. Porque cuando dijiste que vendrías yo te esperé. Te esperé mucho.

Pero lo que sinceramente quiero... es que estés conmigo en mi cumpleaños. Porque no estará mi hermano, ni estará mi sobrino, ni estará el hombre que amo... no quiero que faltes también tú, que eres el amigo olvidado más querido que tengo. A pesar de que yo deliberadamente no te saludé para tu cumpleaños... lo hice porque no quería que supieras que, a pesar de todo, te sigo esperando.