lunes, 28 de julio de 2008

De ironías y heroína

La evaluación docente... interesante herramienta, dado el fracaso del sistema educacional.

Es verdad, no conozco persona, ni niño ni adulto, que no tenga a su haber el 'honorable recuerdo' de un profesor de pacotilla que sacó el título del persa Biobío, pero menos da una piedra.

No me opongo a que los profesores sean evaluados en su calidad y desempeño, pero me parece irónico (y de ahí viene el título), que se pretenda que esto sea, como dijo la "húmeda Ministra", una oportunidad de mejora. Una evaluación no significa ni progreso ni mejora, es sólo un indicador: el velocímetro nos dice que vamos a 160Km/h, pero no nos hace frenar. La luz del aceite nos dice que hay que cambiarlo, pero ni siquiera abre el compartimiento para que nos dispongamos a realizar el cambio. Una herramienta de indicación no es más que eso. Si no, habría que ver la cantidad de gente que maneja recto con el intermitente puesto.

Quiero evaluación, pero que sea para todos. Si queremos evaluar a los profesores, evaluemos la dificultad de manejar a 40 niños mal enseñados, con sólo 20 libros de los que el Gobierno ha asegurado "para todos". Evaluemos los valores que los padres actuales no entregan, evaluemos la función administrativa de los sostenedores de los establecimientos educacionales, evaluemos a los encargados de los DAEM, evaluemos a los gobiernos regionales, evaluemos la cantidad de dinero que se invierte no en mejorar los precarios sueldos de cientos de profesores, sino en financiar TODOS los sistemas de transporte de Santiago. Pero antes, evaluemos a algunos de los ministros de educación:

Martín Zilic: Intentó, descubrió un fraude. Se organizó a nivel partidista una "revolución escolar" y sin darle tiempo de acción, se le destituyó.

Llasna Proboste [1]:
No hizo más que una piedra en el agua (se hundió, se hundió, se hundió y tocó fondo). Nunca supo manejar el Ministerio (ni maquillarse, pero ese es otro punto).

La ministra de ahora (¿cómo se llama?,¿tiene alguna relevancia su nombre?)[2]:
No sólo ha sido una piedra en el agua, sino que llevaba taladro para abrir un agujero en el fondo. Una niñita mal educada pensó que el problema era cosa de higiene, pero si bien está comprobado que ir limpio al trabajo ayuda a mejorar el rendimiento laboral, este no era el caso. Por muchos días de remojo que pase esta mujer no hará más, porque no tiene más recurso que amenazas (de la poca televisión que veo, me he topado con 2 ó 3) que ha usado como "argumento" para aumentar la validez de sus puntos.

Los candidatos a Alcalde "buscando" sus licencias de cuarto medio...

¿Existe algún requisito para ser hombre bomba? estoy segura que hasta a ellos le exigen más estudios.

Me parece irónico que una persona con sólo cuarto medio (porque alrededor de la mitad de los alcaldes apenas cumple con este requisito mínimo), dirija o intente dirigir a una comuna llena de personas más instruidas que él.

No hablemos de capacidad política, que eso no es más que un juguete barato en el medio político actual: todos prometen lo mismo, nadie cumple. Todos se gastan el dinero de la clase media en los "pobres" y todos gastan el dinero de Regiones en Santiago.

Así las cosas, vivir en este chiste-país me está dejando de causar gracia...

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[1] La forma de escribir el nombre es en alusión a su capacidad de lecto-escritura.
[2] Mónica Jiménez. ¿Ven que su nombre no tiene relevancia?