jueves, 18 de septiembre de 2008

Chile País

Estoy cansada de Chile.

Estoy cansada de sentirme encerrada y sobrepasada. Estoy cansada de las ambigüedades, de las injusticias. De que se les regale todo a los pobres con el esfuerzo de la clase media, de que la gente alegue por cosas que ya no valen y por otras que nunca valieron. Estoy cansada de esta ineficiencia justificada en "la cultura chilena" y etiquetado como "el desarrollo". Cansada de el discursillo barato de los dirigentes políticos, sindicales, económicos y universitarios; inventando problemas baratos y "vendibles" para tapar problemas reales y tristes.

Sé que mi país, mi tierra y mi gente tienen el potencial de ser grandes. Pero es sólo potencial. Eso no sirve.


Quiero migrar.

Vivir en aquel país donde en vez de decir "Hola" diré "Terve", donde en vez de decir "Gracias" diré "Kiitos".

Quiero ir allá, primero por un mes y luego para siempre. Quiero aunque eso signifique partir de cero, quiero aunque sea la más baja de todo el país, quiero y no sólo porque allá estén (en mi opinión) los hombres más guapos del mundo.

La verdad es que en este año de deseperanza, falta de entusiasmo y desmotivación, juntar lo necesario para llegar allá ha sido mi sueño y mi motivo.

Mi razón para sonreír.