viernes, 3 de octubre de 2008

Como antes, más que antes.

Hoy fui "víctima" de un lanza.

Iba por la Diagonal Pedro Aguirre Cerda, esperando como siempre ver al Punk rico y, de pronto, veo a un sujeto frente a mi, el cual me mira a los ojos (con lo que pienso si acaso me conoce). Siento un impacto en el pecho y luego lo veo corriendo. No entendí qué pasó hasta que le miré la mano y ví que llevaba mi cadena en ella. No atiné a más que a gritarle no sé qué y seguir caminando tras la impresión. No pensaba perseguirlo, pero lamenté no tener mi rifle de francotirador, aunque sé que jamás habría alcanzado la maestría del Pvt. Daniel Jackson, el cual armaba todo el sistema en pocos segundos.

Seguimos caminando (iba con la conífera) y en O'Higgins vimos a 2 carabineros. Como mientras ibamos hacia allá llamé reiteradas veces al 133 y NADIE CONTESTÓ (No estaba ocupado, sólo nadie descolgó), entonces decidimos contarle a ellos, pues en mi inocente mente, algo harían al respecto.

Obviamente no fue así; el único de ellos que "nos pescó" me dijo a grandes rasgos que yo tenía la culpa por andar con la cadena e indirectamente me hizo entender que no pensaban hacer nada (con una frase así como "si quieres vamos, pero...".
Sé que ya no se puede confiar en andar con cosas de valor en la calle y asumo mi responsabilidad en eso, pero ¡¡¡¡lo mínimo es un poco de empatía!!!!

Tras esto seguimos caminando hasta que tomé la micro (gracias coni por ir a dejarme al paradero). Durante ese trayecto y todo el viaje desde allí a mi casa, pensaba en lo irónico de la situación; en especial cuando llegando al Mall Plaza del Trebol vi ese gran cartel que hay de Jacqueline Van Rysselberghe con la frase que titula esta publicación: "Como antes, más que antes". Y recién comprendí a qué se refería:
  • Siempre hubo delincuencia, pero ahora hay más.
  • Siempre hubo carabineros incompetentes, pero ahora hay más.
  • Siempre creí que la actual alcaldesa de Concepción no se preocupa suficiente de los problemas reales, pero ahora más.
Admito que Jacqueline Van Rysselberghe es una mujer talentosa y esforzada, tiene mundo, es muy inteligente, además de, para coronar, ser una mujer muy atractiva. Es decir, es el prototipo de persona conocida: tiene currículum y, más encima, adorna. Pero tampoco puedo negar que si bien ha hecho buenas cosas en su período como Alcalde, ha descuidado DEMASIADAS cosas importantes, de las cuales nombraré algunas:
  • Es bueno poner lindos letreros para indicar lugares importantes, pero no es útil, práctico, ni necesario, si hay tantas veredas en pésimo estado.
  • Frente a la delincuencia que se observa en el centro de la ciudad, me parece mal haber priorizado su campaña por techar el centro de Concepción. Debería "techarlo" de la seguridad que puso al principio de sus funciones; cuando había un hombre de azul (creo que de la Guardia Civil, no tengo seguridad de ello) casi en cada esquina. Si eso se hubiera conservado, creo que los índices de delincuencia habrían disminuido bastante.
Lo que más le critico, sin embargo, no es todo eso. Es algo más trascendental: Es que Concepción; como ciudad, y el Gran Concepción; como conurbación, tiene muchas armas, apoyo ciudadano y opciones de convertirse en potencia dentro del País.

Siendo la GRAN ciudad empresarial de Chile, me da mucha rabia e impotencia que no se hagan cosas por cambiar la situación lastimera de centralismo-país. Quizá muchas otras ciudades no puedan competir con la monstruosidad que es Santiago, pero sí puede la Región del Biobío y, siendo la alcaldesa de la capital regional y una de las pocas personas en el gobierno que tiene cerebro, me parece que debe ser ella quien impulse un movimiento para cambiar las cosas.

Por ahí escuché (no sé si era rumor o posibilidad real) que la Jacque estaba entre los posibles-posibles-posibles pre candidatos a la próxima elección presidencial. Me parece grandioso, pero si va a priorizar como lo ha hecho acá, no quiero imaginar.


Es curioso cómo esto pasó de ser el relato de una experiencia, a una crítica social y política, pero qué más se puede esperar cuando mi conclusión respecto a mi "lanzazo" es que debo darle las gracias no a Carabineros de Chile, ni al Gobierno Regional, sino únicamente al lanza por tener la decencia de mirarme a los ojos y la delicadeza (o el profesionalismo) de no dejarme ni un rasguño, ni un dolor, ni un indicio, ni un trauma de que su garra pasó llevandose el regalo que mi mamá me hizo cuando salí de Octavo Básico.