lunes, 17 de junio de 2013

Vacaciones, parte 1

Hace ya un rato (bastante largo) que volvimos a Stavanger después de pasar una semana en la isla de Rhodes, o Rodas en español y según Wikipedia:
La isla de Rodas, Ρóδος, es la isla más extensa del archipiélago del Dodecaneso. La capital de la isla se llama también Rodas. Tiene una longitud de 78 km y su ancho es de 39 km (entre los cabos Monolithos y Lindos) y una extensión global de 1.398 km².
La montaña más alta en la isla se llama Ataviros (1.215 m).

En la isla se encontraba la estatua conocida como el Coloso de Rodas, una de las siete maravillas del mundo antiguo. Esta estatua, que representaba al dios Helios (sol), fue realizada por el escultor Cares de Lindos en el año 292 a.C, y fue destruida por un terremoto en el año 226 a.C. Según escritores, la estatua estaba hecha con placas de bronce sobre un armazón de hierro y medía unos 32m.
Aquí va un mapa para que entiendan el relato de cómo fue, qué vimos, por dónde anduvimos, etc.


Nosotros nos hospedamos en un hotel que queda a la salida de la ciudad de Rodos, en un pequeño poblado que queda entre Rodos y Ialisos (en el lado Oeste del Noreste de la isla) llamado Ixia.

Camino desde el Aeropuerto de Diagoras (en Paradisi) al hotel.
Lo primero y lo más impresionante que pudimos ver fue los efectos de la crisis, cuyo quiebre se produjo hace ya un par de años. Es impresionante la cantidad de construcciones que tuvieron que ser abandonadas; habían casas y edificios de diferentes dimensiones y niveles de lujo que simplemente pararon y quedaron ahí, ahora llenas de malezas por todos lados. Me sorprendió la cantidad que había, y nuestra teoría es que la isla estaba en pleno período de crecimiento/expansión cuando la crisis llegó.

El hotel
Nuestro hotel mismo no está aun terminado. La mayor parte está funcionando en pleno, pero se trata de un hotel nuevo (abierto el 2011) y hay un ala completa del mismo que está a medio construir. Tal parece que la crisis afectó a grandes y chicos por igual. A pesar de eso, es simplemente precioso. Amplio. Lujoso sin ser ostentoso y elegante sin ser presuntuoso. Perfecto para nosotros, ya que Steffen disfruta el lujo pero yo me siento como mona en seda si la cosa es muy "seria". El hotel tenía un excelente punto medio.




Pensaba escribir más en esta primera parte pero si sigo esperando jamás voy a publicarlo.