lunes, 25 de marzo de 2013

Un premio a la Amistad pt.1

Natty me premió hace un par de semanas ya pero como me había detenido tan poco tiempo en el blog mientras mi hermana estaba de visita, recién ahora vengo a hacer oficial la cosa. Muchas muchas gracias a Natty, una de mis blogger favoritas y una amiga virtual a la que a pesar de vivir en el mismo país por muchos años jamás tuve la suerte de conocer personalmente. Espero en todo caso que algún día tengamos la oportunidad de sentarnos a disfrutar de un café o helado o un mote con huesillos que es una de las cosas que más extraño de mi Chilito lindo. El premio en cuestión es un premio a la amistad y las reglas del juego son:
  • Mencionar la blogger que me nombró ✓
  • Decir 11 pequeñas cosas sobre mí. Me costó mucho y terminé casi con puras cosas del cuerpo, pero es lo que hay.
    1. Puedo hacer crujir un gran porcentaje de las articulaciones de mi cuerpo. Uniones entre dedos, muñecas, codos, mandíbula, hombros, cuello y vertebras, unión cadera-fémur, rodillas, tobillo, dedos de los pies tanto en el dedo mismo como en los huesos que forman el pie. No es algo de lo que me sienta orgullosa, pero a veces me quedo trabada y entonces necesito hacer el click.
    2. A propósito de huesos, mi mandíbula se desencaja de forma asimétrica como las de las serpientes y después de ver un capítulo de Bones he pensado que podría haber sido una campeona de concursos de comida, mala onda que me vine a dar cuenta tan tarde y ya estoy muy pudorosa como para considerar la sobre alimentación un deporte para mi.
    3. Si me hacen elegir entre azúcar o endulzantes, o entre bebidas normales o de dieta, siempre prefiero el azúcar (a menos que sean endulzantes naturales), porque a pesar de que por genética estoy casi condenada a tener diabetes, siempre digo que prefiero la diabetes que el cáncer que los endulzantes artificiales provocan.
    4. Tengo serios problemas al colon pero los alimentos que me hacen enfermar y su efecto van cambiando; por ejemplo a veces puedo tomar un litro de leche sin efecto alguno, otras veces con comer chocolate de leche me enfermo. Afortunadamente en estas fechas está en su mejor momento y casi casi nada me hace mal.
    5. A pesar de que estoy tratando arduamente de que todo rastro de mi pelo rojo desaparezca para siempre, añoro los días en que mi pelo casi brillaba en la oscuridad.
    6. De un tiempo a esta parte, siento que mis ojos cambian de color cada vez menos, lo cual es una pena porque hace mucho que no veo mis ojos amarillos, que son mis favoritos. Parece que voy a tener que quedarme con el café verdoso o verde cafesoso, ya ni sé qué es.
    7. A pesar de que me considero una defensora de la protección de nuestras especies endémicas chilenas, sueño con tener plantas de copihue en el patio de mi casa soñada acá.
    8. Cada día disfruto más de no tener hijos, aunque sigo pensando en tenerlos algún día, pero no he querido contar aquí lo feliz que me hace no tener hijos porque me da miedo que con contar se acabe nuestra suerte y vaya a quedar embarazada.
    9. Entre que soy bien torpe y que tengo un poco de mala suerte, generalmente ando con algún corte o algún moretón en las manos. Ahora mismo tengo dos cortes a medio sanar en la mano izquierda y un corte recién hecho en la mañana en la mano derecha. Siempre choco con esquinas y no tan esquinas, y generalmente me saco un filete o dos cuando cocino.
    10. Una de las cosas donde no me molestaría gastar grandes sumas de dinero es en hacerme una depilación láser de cuerpo completo. Me dejaría las piernas, el rebaje, la guata, los brazos, las axilas, el bigote y las cejas sin un pelo de más y sería feliz feliz feliz por el tiempo que dura (¿3 años?)
    11. Para poder estudiar en la universidad tuve que recurrir a dos préstamos del fondo solidario y un CAE. Una de las cosas que me deja más tranquila de tener la respuesta es que me da esperanza de que voy a poder empezar a pagarlos a tiempo. Sí, soy una oveja bien obediente a su rebaño y paga y sigue las reglas que esta sociedad materialista nos ha impuesto.
  • Responder las 11 preguntas planteadas por la blogger que me premió
    1. ¿En qué ciudad de tu país actual te gustaría vivir? Me encanta donde vivimos ahora, creo que Stavanger está en ese punto medio perfecto entre tener todo lo que una ciudad grande, pero en tamaño reducido, con distancias cortas y vida tranquila. Sin embargo, me llaman mucho la atención las partes del norte del país por un cuento de naturaleza; me encantaría poder ver la aurora boreal en pleno y esos hielos eternos y el sol de medianoche y los días sin sol. Igual no sé si viviría en un lugar así por mucho, creo que me terminaría deprimiendo la falta de luz.
    2. ¿Porqué el nombre de tu correo electrónico? Mi correo de ahora es la mezcla entre oficialidad y notancomplicado que encontré más adecuada. Antes tenía uno que era susanax@... y ese aún lo uso para cosas que sé que me enviarán spam y es mi nombre con una x para que se viera más cool. Antes de ese tuve infinidad de otros pero de todos mi favorito era uno que tenía en MTV cuando permitían hacer correos en su dominio. Era xxx@mtv... me encantaba y lo creé inocentemente sin ninguna connotación pornográfica ni sexual, simplemente porque era la x de mi nombre ¡tres veces! y entre eso y que era tan corto, me encantaba. Ahora también tengo uno con mi nombre de casada pero aún no lo uso oficialmente, lo creé con Steffen en un arranque de romanticismo y más que nada "por si acaso", es decir para que si alguien más se llama así en el mundo (cosa que dudo), no me gane el dominio :P
    3. ¿De qué otra forma te gustaría llamarte? Hasta hace poco aborrecía mi nombre, y ahora no es que lo ame pero simplemente me reconcilié con él y ahora hasta defiendo cómo se escribe (no tienen idea las formas en que han mal-escrito mi nombre acá). Antes cuando hacía correspondencia y cosas con niños de otros colegios a veces escogía el nombre Claudia pero no sé por qué razón en particular, porque no es un nombre que me encante tampoco. El nombre que sí me gusta es Rebeca e incluso lo considero como para una hija, pero eso es en gran parte porque Rebeca Buendía es mi personaje favorito de Cien Años de Soledad, mi libro favorito. Con dos favoritismos a cuestas, obvio que me encanta el nombre aunque admito que al menos en Chile es un nombre no muy común o quizás en desuso por antiguo, pero aún con eso creo que me llamaría Rebeca.
    4. ¿Cuál es tu prenda de vestir regalona? Antes de venirme tenía una camiseta blanca tipo musculosa que se me desarmaba a pedazos pero en un acto de cierre de etapas la dejé atrás. Ahora no sé la verdad, creo que tengo calcetines regalones pero no he llegado a hacer una prenda "grande" la nueva regalona. Quizás el vestido blanco que usé para mi fiesta de matrimonio o un vestido gris lindo hermoso que me compré en H&M, pero esos los uso sólo en ocasiones especiales/de vestido, así que son regalonas porque me gustan y no por usarlas mucho mucho.
    5. ¿Porqué lo es? La camiseta blanca era regalona porque me sentía muy cómoda con ella, porque me había acompañado en algunos de mis más divertidos carretes y porque según yo me veía regia en ella (cosa que probablemente era sólo idea mía). Quedaba genial con mi chaqueta de cuero o simplemente para usarla en la casa con un buzo. Los de ahora, los calcetines me gustan por suaves o lindos (tengo varios pares de favoritos) y los vestidos ya dije, por lindos.
    6. ¿Cómo te decían cuando niño? En mi casa generalmente Sussy (que yo ahora uso como Susi, me gusta más) o cuando bien chica mi papá me decía "la chica arrestada" porque siempre andaba trepándome en cuanta cosa viera y haciendo cosas "arriesgadas". También Susanita, pero DIOS, cómo aborrezco ese apodo, no tengo idea por qué, simplemente me carga. En el colegio por un tiempo me hice llamar Suchi (no sushi, en ese tiempo aún no se conocía ese tipo de comida). En la universidad fui Su, pero ahí ya no era niña así que hasta ahí no más llego.
    7. ¿Coleccionas algo? Solía coleccionar esquelas, que tuve muuuchas gracias a la hermana de un amigo de mi hermano y llaveros, llegué a tener 140 si no recuerdo mal, y también tuve muuuchos peluches, pero de un tiempo a esta parte podría decir que no colecciono nada, aunque es una actividad que siempre me ha llamado la atención. Supongo que tengo que encontrar alguna cosa que me apasione para volver a empezar.
    8. ¿Te han operado alguna vez? Lo más cercano a una operación fue cuando mi dentista,  en la misma silla de su consulta, con mi familia presente, una anestesia local y un punto, me cortó el frenillo del labio superior (esa tela que conecta la encía con el labio, la mía llegaba hasta los dientes y, por lo tanto, debía ser cortada si alguna vez quería enderezarme los dientes). A parte de eso, nada nada.
    9. ¿Cuál era tu juego favorito en la infancia? Con mi hermano teníamos unos bloques de madera y unos animalitos de plástico/goma de unos 4 cms de alto y con los bloques les hacíamos casas y los hacíamos vivir e ir a trabajar y cosas. Creo que es una de las cosas que más me entretenía, aunque la parte de armar las casas me gustaba más que la de empezar realmente a jugar. También me gustaba mucho jugar a la Metrópoli.
    10. ¿Cuál es el color que menos te gusta? Hay un tono de morado y un tono de verde que me dan dolor de cabeza, nauseas y puaj, a pesar de que los morados no son una gama de tonos que me molesten (aunque tampoco me encantan) y el verde es un color que cuenta dentro de mis favoritos. Se los pondría pero me da nauseas de sólo pensar en encontrarlos así que lo siento. El morado no me acuerdo por qué me da esa sensación, pero el verde creo que es desde el incidente de la palta. Ese tono de verde me recuerda al olor y... el resto es historia.
    11. ¿Qué comida detestas? Las guatitas, por el olor, porque la vez que he comido (y he estado absolutamente alejada de su proceso de cocción y no tengo ese olor de mierda pegado en la nariz), no son nada del otro mundo pero tampoco algo incomible. Ahora, si he sentido el olor, después lo encuentro pegado a todo, ropa, mi nariz, el aire y ahí no podría comer ni aunque me tuvieran el mejor de los buffets del mundo preparado.
  • Darle el premio a 11 bloggers
    • Se los daría a gente que ya lo recibió así que no hace mucho sentido.
  • Pedirles a ellos que continúen con la cadena de preguntas.
    • Sería entretenido que Natty respondiera las preguntas que ella misma hizo!! :)
Atentos a la segunda parte!

El ojo webiao

No se me ocurre otra forma más chistosa de llamarle a mi pobre ojo estos días, ya que me volvió a dar una infección en el ojo, tal cual la que me dio hace dos años. Yo otra vez esperaba que fuera sólo un orzuelo, pero no, empezó igual igual (ahora que lo leo en el post viejo lo sé, yo ni me acordaba de cómo pasó), con dolor hace como 2 semanas y una pequeña hinchazón que nadie más veía, hasta que el sábado o domingo me apareció por fin la tontera.

El panorama ayer era alentador, me puse paños calientes como recomiendan para los orzuelos, me lavé con una solución salina y el ojo se tendió a deshinchar, y la hinchazón del párpado era evidente pero sólo me hacía ver como si tuviera un "ojo oriental". Hoy, sin embargo, ya parecía como si otra persona estuviera saliendo de mi ojo, así que mi suegra me pidió hora y fuimos al médico, privado y espantosamente caro, pero no tenía cara (literalmente) para decir que no.

Aquí mi foto más bella
Ahí, ya con la noticia de la UDI, tenía la cabeza en cualquier parte, pero hice lo más maravilloso que pude haber hecho: hablé con la doctora que me atendió 100% en noruego. No sé cuando, creo que hoy mismo, pensaba que me sentiré "seca" en el idioma cuando sea capaz de llevar este tipo de conversaciones (médicas) en noruego y en un arranque de grandeza, cuando la doctora me preguntó si en inglés (estaba en sus registros de la vez pasada que fui donde ellos), le dije que si, o que si no en noruego. Igual tan genial no soy, si la doctora fue excelente y me habló todo en un lenguaje muy sencillo y a la velocidad perfecta, que me permitía entender sin quedarme dormida entre palabras, así que más que para mi quizás el mérito es para ella por ser tan amorosamente comprensiva con las limitaciones del inmigrante promedio, pero igual me siento orgullosa de mi logro.

La consulta fue cara cara, aunque 110,-kr más barata que la última vez y me renovó también la señora la receta para los anticonceptivos así que la señora definitivamente me puede considerar su fan número uno.

Ahora tengo antibióticos para el ojo por un par de días y anticonceptivos para los meses venideros, para que la mamá no traiga al mundo a ningún niñito antes de, al menos, haberse deleitado trabajando, ya que por fin puede :)

Corriente de la consciencia, o cómo la incompetencia de unos nos hace pagar a otros.

Después de mucho cuestionarnos los por qué y los cuándo, decidimos que Steffen iba a llamar a la UDI para preguntar y (ojalá) apurar el caso. Como atienden por teléfono hasta las 13 horas, la única opción es que lo hiciera desde el trabajo, así que hoy llamó.

Al parecer mi solicitud fue aprobada en Septiembre del año pasado, pero la policía local se olvidó de informarnos. SE OLVIDÓ! SE OLVIDÓ!

No entiendo, no me cabe en la cabeza, no logro asimilar que por culpa de que alguien no hizo bien su pega he estado en esta situación de mierda de no saber nada, de no poder hacer nada por al menos 6 meses más de lo que debería!

Perdí... no puedo dejar de pensar en lo que perdí, en esos 6 meses en que podría haber hecho tantas cosas, en que quizás hasta podríamos haber viajado a visitar a mi familia, en que ya estaría lista o bien avanzada en el curso de noruego, en que...  mil cosas, porque aunque claro, ahora sé, ahora puedo, ahora estoy y ahora lo otro, JAMAS voy a recuperar esos 6 meses.

Steffen llamó a la policía y obviamente ellos culpan a la UDI, y la UDI los culpa a ellos y al final el mío será otro caso más donde se tapan las cagadas entre ellos y nadie paga y los únicos que la pasan mal somos nosotros, o yo en realidad.

Estoy obviamente tratando de enfocarme en lo bueno, en que por fin, en que se acabó la espera, en que desde ahora todo es posible, pero tengo una impotencia tan grande que me cuesta mirar lo lindo de esto, me cuesta celebrar, me siento más mal que bien con saber.

Todos los que han sabido se han alegrado, y yo obvio que sé que es algo bueno que me hayan aprobado, pero no logro aún visualizar la alegría en el asunto, y es que nadie tiene ni la más puta idea lo que se siente que por la incompetencia de otros no perdiste un día, ni una semana, sino que perdiste 6 meses de tu vida en que todos los proyectos y todas las ilusiones estuvieron tantas veces a punto de irse a la mierda, en que los problemas al colon se me intensificaron, en que pasé noches y noches sin dormir, o con pesadillas, o pensando qué mierda voy a hacer de mi vida si me dicen que no, o si tengo que seguir esperando.

Mi mamá, mi papá, mi hermana, mi suegra, todo el mundo ve lo lindo, ve lo maravilloso que es que por fin podré hacer las cosas con las que tanto he soñado, pero yo por ahora sólo veo lo que perdí en estos 6 meses, la frustración, la impotencia, la rabia. Sinceramente no logro asimilar aún los motivos para celebrar.

Cuando Steffen me llamó para contarme el notición, lo primero que hice cuando corté fue llorar. Lloré como si se me hubiera muerto alguien, lloré tanto que me dieron arcadas, y de las arcadas me quedó la garganta casi en carne viva. Lloré y ahora que escribo esto sigo llorando, y paré entre medio solamente porque tenía que ir al médico, ya contaré por qué en otro post.

Y ahora, sola nuevamente en el departamento, lloro mientras escribo esto pero con un llanto más calmado, sin arcadas y sin ahogos, y creo que el escribirlo me está ayudando a hacer catarsis, y creo que estoy viendo por fin que, a pesar de las incompetencias y de los 6 meses perdidos, esto es bueno, estoy es muy muy bueno, porque por fin puedo pensar en tomar el curso de noruego sin que nos signifique dejar de comer, y puedo pensar en trabajar y en hacer planes a futuro, pensar en que sí voy a poder pagar por mis propias cosas en un futuro cercano, y voy a poder ahorrar, y pagar mis créditos universitarios, y ayudar a mi familia, y comprar algo lindo sin sentirme culpable, y pagar el sushi a medias y poder comer más seguido, y, siendo súper optimista, quizás incluso comprarle algo a mi marido maravilloso para su cumpleaños.

Ahora me siento como dopada, no sé si es un efecto de la cosa por la que fui al médico o es que por fin de a poco estoy liberando toda la tensión que acumulé en este año y tanto de espera, o es que está saliendo todo de una vez, toda la angustia que tengo desde que se fue mi hermana, desde que esta espera no tenía fin, desde que dejé a mi familia para venirme a Noruega, desde que fue el terremoto y nunca lloré como debía, porque tenía que ser fuerte en todas esas circunstancias. Hoy no me siento fuerte, me siento indefensa y pasada a llevar, y siento que perdí la poca fe que me quedaba en este sistema del primer mundo, y me siento engañada, y estúpida, y... tan maravillosamente tranquila.

Mañana vamos a la estación de policía y de ahí, el cielo es el límite.

viernes, 22 de marzo de 2013

Sola otra vez :(

Mi hermana viajó antes de ayer de vuelta a Chile y hoy se encuentra ya sana y salva junto a nuestros papás.
Ahora, ya que estoy sola y aún con todo el tiempo libre del mundo, iré poniéndome al día con mis post y la lectura y comentarios de los blogs que sigo.
Saludos.

lunes, 4 de marzo de 2013

11 días con mi hermanita :)

El jueves 21 de Febrero en la noche, fuimos al aeropuerto a recibir a mi hermana. Ese jueves y el miércoles anterior me los pasé conectada a las páginas de cada respectivo aeropuerto, levantándome a las tantas de la noche para asegurarme de que el vuelo desde Brasil había, efectivamente, salido con destino a Alemania y que las horas y mis números de referencia coincidían.
Después, cuando tocaba en Alemania hacer el ingreso a Schengen, también estaba con el alma en un hilo, a pesar de que sé lo relajados y amables que son en el aeropuerto de Frankfurt y que tenía claro que mi hermana no iba a tener problemas comunicándose con los alemanes en inglés, sobre todo después de advertirle que, quizás, hablaran con la v en vez de la w (-"vhat?!")...
Pero igual, el nudito en la guata estaba y no fue hasta que hablé con ella una hora después de la llegada del avión -como habíamos acordado- que me quede más tranquila, aunque con tanta adrenalina que dejé la casa más limpia de lo que la dejaba los primeros meses que estuve aquí.
Le armamos su camita de una plaza en el living, con una sábana nuestra (de dos plazas) bien acomodada, un set de frazada-cojín que nos regalaron para este fin los abuelos de Steffen (si mi familia política es un sol) y el set de fundas azul, que son mi segundo favorito.


Con cama lista, casa limpia y ambos bañaditos y perfumaditos, el resto del día de espera se hizo eterno y cuando por fin fue una hora apropiada, empecé como pulga a insistirle a Steffen que saliéramos, ya que el vuelo aparecía adelantado en la página del aeropuerto.
Una vez allá, como el aeropuerto está reformado y diferente a cuando llegué yo la primera y la segunda vez, no tenía idea por qué puerta iba a salir (a parte, nunca había ido a esperar a nadie y la perspectiva entre llegar y recoger cambia muucho) así que tenía un ojo de camaleón apuntando para cada lado, aunque con más atención en la que tenía más posibilidades de ser la puerta correcta (la otra concluimos que era para vuelos privados, y todavía no nos alcanza para el jet).
Cuando por fin salió se veía tan chiquitita y tan tiernita, porque aunque ya casi tenga 18 años sigue siendo mi pollito bobo, y no corrí, pero caminé a zancadas para abrazarla.
Abrígate bien porque hace frío, agarremos las maletas y caminemos al auto. Camino a casa me contó con más detalle lo que me había dicho al teléfono, de cómo fue el viaje, qué le dijeron en el control de Schengen, lo típico.

Pobre pollito no tenía sueño, pero nosotros estábamos cansadísimos así que obligada la pobre a acostarse, no durmió nada esa noche y al otro día lo primero que hice fue llevarla al bosque a caminar y conocer, aunque no fui tan mala como fue Steffen y no la llevé al otro lado de la ciudad caminando, sólo el paseo "corto", que igual involucraba la subida al cerro que yo detesto, así que igual después me sentía culpable, sobre todo cuando se empezó a dormir en todas partes después que llegamos del Kvadrat. Ese día viernes al final lo pasamos ambas entre siesta y siesta, Steffen ya estaba con cara de ?? y pensando que no íbamos a dormir en la noche (aún le falta por conocer la virtud dormilona de mi familia jejejeje).





El sábado llevé a mi hermana a probar comida exótica, comida de Chile! Wuajajaaj es que justo ese sábado había una actividad donde iban a vender comida y tocaba justo Chile y, bueno, obviamente no me lo quería perder en caso de que hubiera algo bueno (soñaba con encontrar pastel de choclo!) y no fue nada del otro mundo en realidad el evento, pero al menos fuimos y no me quedé con las ganas... Comimos una empanada cada uno y nos fuimos, porque ni siquiera la música iba a ser 100% chilena y entonces no era muy emocionante quedarse. Igual logré una linda foto de mi suegra, mi hermana y mi marido con la bandera chilena de fondo :) También ese día fuimos a caminar en el hielo, aprovechando que Mosvatnet estaba congelado.



El lunes siguiente fuimos al centro a dar vueltas, tomamos fotos lindas y compramos una tarjeta para el bus para ella, así podemos ir y venir a nuestro antojo.





El martes nos quedamos en casa y el miércoles salimos con mi suegra, fuimos con ella a Sverd i fjell en el Hafrsfjord y luego a IKEA (no podíamos no ir!).





Entremedio de todo hemos visto muchas películas, comido muchas cosas ricas, y flojeado de lo lindo. El viernes fuimos nuevamente al centro, esta vez nuestro plan era visitar Gamle Stavanger y/o el Museo de Stavanger pero al final terminamos yendo de shopping y anduvimos afuera como 4 horas, almorzamos en el "Le cafe francais" y nos dimos el lujo de ser "dos chilenas sentadas al lado de dos argentinas en un café atendido por franceses en Noruega".




El sábado nada más caminamos al supermercado e hicimos un cheesecake que, aún con fallas en el proceso, resultó y quedó delicioso, y vimos un par más de películas. Domingo fue típico domingo de acá, vimos películas y series todo el día, comimos comida chatarra y nos relajamos hasta decir basta.




Hoy es lunes nuevamente y mientras escribo esto mi pollito linda sigue durmiendo en su pequeña camita y aunque me gustaría que despertara para poder hacer algo juntas, el puro hecho de tenerla acá y poder escuchar su respiración tranquila me llena de felicidad y esa sensación de felicidad dividida (entre estar sin mi familia pero con mi marido o viceversa) se siente lejana y extraña, porque no quiero decir amenazante, no quiero pensar que esta visita se acabará... Eso lo dejo para otro día, porque hoy es un día más de disfrutar a mi hermanita.