jueves, 6 de diciembre de 2007

Preocupada [No intente entender este post, no es para usted]

Y con los retazos de tu rostro y los recuerdos de mi mente te construyo aquí, junto a mi, sin más sufrimiento, sin más dolor. Y es que tú no sabes dónde estoy, mirándote desde donde puedo, esperando como no estaba dispuesta a hacerlo y dejando de lado los abrazos por un minuto más mirando los trozos que tengo de ti, esos trozos con los que intento formarte e imaginarme a tu lado e imaginarte a mi lado, intacto, inocuo, inimaginable...

Y es que tú me haces sentir que soy lo más bajo, mientras él me hace sentir lo más lindo. Sin saber por qué, pero te pienso desde que, casi por coincidencia, busqué nuevamente tu nombre y me anunciaste que habías vuelto. Y me anunciaste que todo lo seguro que tuve por un tiempo iba a ser inseguro y triste.

Y no te negaré que pienso cada día en él, cada minuto en él, pero no te negaré que pienso en ti cada minuto y pienso en ti cada día y que tal día espero saber si debo olvidarlo a él y olvidarte a ti o si sólo debo olvidarte a ti, porque, sinceramente, si pudiera elegir, eligo sufrir por él.