jueves, 30 de septiembre de 2010

Mi bebé.

Mañana cumples 3 meses. Estás tan grande y bonito. Cada día más perfecto de lo perfecto que eres desde que eras un pececito de corazón vibrante... Es como si hubieras nacido la semana pasada; las emociones de ese día se sienten tibias aún en mi recuerdo...

Ese día que te fuiste te tuve conmigo tanto como pude... quería que me recordaras en alguna parte de tu subconsciente de bebé como una de las últimas cosas que sentiste antes de irte lejos de mi por tanto tiempo. Pero no con un afán de que recuerdes a tu tía más viejita, sino que me gustaría que recordaras todo ese amor que te traté de transmitir a través de la piel, que no es ni una milésima parte de todo lo que te quiero, pero aún así es mucho todavía.

Me gustaría que supieras que acá, bien lejos de ti, habemos un montón de viejos babosos que nos emocionamos hasta las lágrimas con cada foto, con cada vídeo, con cada respiro que das, porque eres nuestro bebito, la cosa más linda y chiquitita por los 2 lados de tu familia...

Mi bebé, me gustaría que pudieras saber cuánto te extraño y cuántas ganas me dan de tenerte junto a mi y darte un beso por tus 3 meses... pero por ahora sólo puedo apelar a que a pesar de las distancias sientas contigo ese amor que te dejé en la piel cuando te fuiste...

Y me da pena pensar que quizá yo no esté acá cuando vuelvas, pero te veré tan seguido como sea posible, para renovarte mi carga de amor, porque tú le has dado otro sabor a mi vida, otro sentido a mi vida, otro motivo a mi vida.

Y si tenemos la suficiente suerte de que Blogger siga en pie cuando ya sepas leer, quizá puedas algún día saber que desde acá del Sur del mundo tu tía Susana entre temblor y temblor está pensando en ti, mientras probablemente tú juegas con tus papis y les dices un Agú perfecto de esos que tanto me gustaría escucharte decir.

I love you, baby C.