martes, 26 de julio de 2011

3 días después del 22/07

Cuando Steffen me avisó, yo iba en el bus y pasaron varias horas hasta que tuve acceso a Internet para poder saber algo más de la noticia, período durante el cual estuve con el alma en un hilo pensando en qué más podría suceder en el resto de Noruega.
Quisiera hacer un resumen de lo que sucedió, pero no he escrito acerca del tema porque no quiero seguir el juego de este infeliz. No quiero darle la atención que buscaba. No quiero ser cómplice de su crimen, pues creo que lo que buscaba era atención; ya sea para transmitir sus ideales o la mierda que sea, pero atención al fin y al cabo. No quiero ayudarlo a triunfar.

Pero por otro lado están los que murieron... Ellos sí merecen ser recordados, para que su muerte no sea en vano.

No conocí ni tampoco he visto fotos de ninguno de los jóvenes de Utøya, pero a ellos, a sus familias y a los sobrevivientes, mis respetos.