jueves, 19 de abril de 2012

De laptops y otras cosas

Entre el lunes y el miércoles, mi viejo computador, mi regalón, mi pobre vejestorio que cada dos por tres se apaga por sobrecalentamiento o porque simplemente el procesador colapsaba, ese que pasó semanas prendido cuando estábamos separados con Steffen, ese que ha sido testigo de todo el proceso de nuestra relación, ese que me compré con la plata de la beca que me hizo sacar canas (literalmente), ese, mi Acer Aspire 4535, me trató de electrocutar 2 veces.
Nuestra relación ya no era saludable, así que acepté la sugerencia que Steffen me había hecho un par de veces y adelanté mi regalo de cumpleaños en 4 meses y por los próximos 5 años, y me trajo un computador nuevo.
Uno lindo, hermoso, sin marcas de edad, con un procesador al menos 6 veces más rápido, casi el doble de disco duro y como mil Gb de RAM... (en realidad son 8Gb)... Para qué decirles que es hermoso! Así que ahora dejamos mi vejestorio, mi pensjonist, formateado con Ubuntu 11.10, volando como en sus tiempos de gloria, sobre una silla para que no le llegue más polvo y situado en el lugar de gloria: conectado por HDMI al televisor-monitor del living, sirviendo ahora a su última tarea por lo que le queda de vida:  ser nuestra unidad de multimedia; donde vemos series, escuchamos música, etc.

Mi chanchito ahora está con Ubuntu 11.10, en inglés, con teclado configurado al noruego por defecto pero con español alternativo, así que puedo pasar fácilmente de escribir "Jeg går på tur i Bodø og lære å snakke norsk" a decir algo tan lindo como "El ñandú es ese magnífico animal que juega con los niños españoles" sin tener que recurrir a códigos para los caracteres noruegos, ni usar "ni" cuando en realidad quiero decir ñ y, además, disfrutar de la imposibilidad de confusión entre palabras gracias al uso de los tildes (lo siento, soy una nerd de la gramática)
Mi nuevo computador, lógicamente, también tiene doble idioma, pero ese lo tengo con Windows y display en noruego, porque es su turno para hacerme sufrir.