viernes, 13 de abril de 2012

El regalo del gato

Los abuelos de Steffen salieron por unos días y mientras están afuera, nosotros hemos estado a cargo de alimentar al gato, regar las plantas, revisar el correo y cuidar la casa en general.
El gato, en las visitas anteriores que hemos hecho a los abuelos, siempre se mostró reacio a acercarse a mi, aunque en estos días en que yo lo he alimentado, le he cambiado el agua y lo he acariciado, habíamos logrado conectar bastante, tanto que ahora corre hacia mi cuando me ve.
Sin embargo, no tenía idea que le había causado tan buena impresión hasta hoy, cuando llegué a la casa, lo dejé salir, cerré la puerta del frente y empecé con la rutina; ponerle más comida, cambiarle el agua, regar las plantas... cuando de pronto lo escucho maullar muy fuerte y en un tono grave, diferente a lo habitual.
Pensé que tendría frío, hambre, sed, no sé, así que fui a abrirle la puerta y entró corriendo, sin darme tiempo de cerrar la puerta del hall, por lo que pasó derecho al comedor. Lo seguí y vi que me miraba fijamente, y noté que tenía algo en la boca y supe inmediatamente qué era, pero esperaba que fuera un juguete bastante realista que tiene.
Lo depositó en la alfombra y supe que mi primera intuición era la acertada: era un ratón muerto.
Pensé, en menos de un segundo, todas estas cosas:
  • Al menos está muerto, eso era algo positivo, pues significaba que no iba a tener que andarlo persiguiendo por toda la casa.
  • Por favor dime que se lo va a comer
  • Cometelo gatito, cometelo!
  • Es de cola larga? tienen virus Hanta acá?
  • No, el pobre con suerte tiene cola...
  • Parece un jerbo... será un jerbo?
  • Parece que si el gato te trae un ratón muerto era algo bueno... me quiere?
  • Cómo cresta voy a limpiar esto??
  • Y si lo dejo acá y que lo limpien ellos cuando lleguen?
  • Dónde tienen las bolsas? cómo lo tomo?
Ya, entre esos pensamientos al final agarré un catálogo de Clas Ohlson y uno del viejo ese que compra oro y entre ambos lo tomé y lo dejé en el basurero. Después caminé como zombie tratando de no tocar nada más de lo estrictamente necesario hasta que llegué acá y me lavé las manos 2 veces con abundante agua y jabón.
Después, a preguntarle a Steffen acerca de la incidencia del virus Hanta acá, que en Chile es mortal. Me dice que acá en Rogaland han habido 3 casos en los últimos 10 años y que la forma del virus acá ataca a los riñones por lo tanto no es mortal y muchas veces ni siquiera es tratada (en Chile ataca a los pulmones), así que debería estar bien, porque no toqué al ratón, no estuve en contacto con su orina, no me expuse a él por una gran cantidad de tiempo, no era cola larga... así que creo que sobreviviré... cuando se me pase la paranoia.

Pero bueno, a parte de la preocupación que me generó con respecto a condiciones de higiene, busqué qué significa que un gato traiga presas muertas a la casa y dice que es para alimentar a la familia, como pueden leer aquí:
A muchos les parece extraño que su gato sea capaz de terminar su comida, luego salga a cazar, y vuelva más tarde con un ratón o un pájaro o otro animal que haya cazado. La respuesta a esta pregunta se encuentra en el propio comportamiento del gato. Con frecuencia el gato mata a su víctima pero no se la come, sino que la deposita en la cocina o en el salón (da igual el sitio) y luego maúlla para que su dueño venga a verla. ¡De hecho, el gato trae comida a casa para su familia!
Aunque crea que su gato está suficientemente domesticado, siempre tendrá un lado salvaje. Esto se manifiesta sobre todo cuando trae a casa ratones y ratas muertas o medio muertas. A veces parecerá que sólo quiere mostrarle su presa recién "cazada". De hecho, eso es lo que está haciendo.
Trasmitiendo destrezas
Aunque el gato domesticado puede considerar a sus dueños como sus padres adoptivos, también sabe que su "familia" es incapaz de cazar su propio alimento. Cuando trae ratas y pájaros a casa, lo que hace es asegurarse de proporcionar alimento a su familia, además de dar una lección de caza.
Actúe con tacto
Este comportamiento es particular de la gata castrada, que no puede traer crías a quien educar. Por ello, transmite esta información a su familia. Aunque la reacción natural es horrorizarse ante la visión de la presa, su gato le está ofreciendo un regalo. Acéptelo y, cuando su gato ya no esté presente, podrá deshacerse del "regalo". (Fuente: Mundoanimalia)
Ahora, la pregunta es... el gato me considera parte de su familia?? awwww pobrecito, lo voy a extrañar ahora que los abuelos vienen de vuelta. Aunque claro, no voy a extrañar los ratones muertos!