domingo, 30 de septiembre de 2012

Microscopio

Entre todas las millones de cosas que tengo pendientes de contar, una de las más interesantes es que tengo un microscopio.

Habíamos hablado varias veces con Steffen de mi sueño de tener un microscopio y un par de veces me dijo que buscara en finn.no y que, si pillaba uno, él me podía ayudar con parte del costo, pero nunca lo hacía, porque me parecía un gasto innecesario.

Eso, hasta que fue mi cumpleaños, y como me llegó un poco de plata de regalo (de parte de los abuelitos y de mi mami), me puse a mirar en finn a ver qué había de interesante y, por esas casualidades de la vida, en medio de otros con valores desde 4000.- a 22000.-, apareció un un microscopio óptico compuesto de 3 objetivos y mono ocular, o sea bien básico, pero con un precio no tan excesivo (sobre todo al compararlo con los otros que se anunciaban) así que se lo comenté a Steffen, contacté al vendedor y el 27 de Agosto lo compramos.

Además, encargamos portaobjetos y cubreobjetos, gracias a lo cual he puesto ya varias cosas bajo observación, incluyendo algunos pelos deformes de mi cabeza y de la barba de Steffen, papel, epitelio de cebolla, una hoja de orégano, epitelio de una de mis orquídeas y SeaMonkeys muertos.

Lo de los pelos deformes, es un proyecto seudocientífico amateur que tengo en mente, pero aún tengo muy pocos sujetos de estudio para hacer conclusiones... Quizás les hablaré de esto en otro post, pero mientras tanto mostraré a los SeaMonkeys de cerca, que creo que son las que pueden resultar más interesantes.

Como el microscopio es básico y no tiene salida de cámara, las fotos las tomo con el celular a través del ocular del microscopio y requiere bastante concentración y buen pulso para que realmente se pueda ver algo, así que no todas las imágenes son buenas, pero en todas se puede apreciar cosas interesantes.

Para las muestras utilicé dos SeaMonkeys muertos cuyos cuerpos rescaté del fondo aprovechando una ola de mortandad grande que tuve (murieron más de 20 en pocos días).

Los SeaMonkeys se ponen negros un par de días después de muertos, así que pensando en que quizás estuvieran medios degradados, tomé uno negro y otro que aún se conservaba blanco. Curiosamente, el que se veía mejor formado era el negro y es gracias a él que fui capaz de ver bien su fisionomía y compararla con las fotos disponibles en Internet.



Como ven la muestra tiene muchas impurezas; cosas que venían con la gota de agua en que suspendí el bicho, pero tengan en cuenta que mis instrumentos son lo más artesanal que se puedan imaginar. Por ejemplo, para sacar del agua los bichos, utilicé una bombilla (pajilla) a modo de pipeta.
De todas maneras, estoy contenta con los resultados y no puedo esperar a poner más muestras bajo mi juguete nuevo :)

Ahí una foto de Internet de uno de ellos vivo. Si se fijan, se pueden apreciar casi los mismos detalles que en la mía :)