domingo, 15 de septiembre de 2013

Etapas de la vida y los proyectos que éstas traen consigo - 1

No creo haberlo mencionado aquí, pero de un tiempo a esta parte me he hecho de un par de amigas. Nos conocimos en clase de noruego y, como yo llegué tarde a un grupo ya formado, digamos que soy la nueva y hay cosas que el grupo ya sabe acerca de cada una y que yo voy aprendiendo de a poco.
A pesar de eso me han recibido como una más y no me siento menos amiga de nadie, lo cual es lindo.
Igual a veces hay cosas que me hacen sentir un poco fuera de lugar, como que al parecer soy la única que cree que el cambio de gobierno no significará el fin del estado de bienestar o el hecho de que ellas tienen muchas cosas ya definidas respecto al futuro propio y de sus familias; y yo siento que con Steffen recién estamos empezando con nuestros proyectos.

Eso último es lo que me ha tenido pensando y ha estado dando vueltas en mi cabeza una y otra vez; las ideas o sueños que ahora se pueden empezar a convertir, por fin, en proyectos.
Pero, como no es que nos hagamos ganado la lotería y podamos de pronto materializar todo lo que alguna vez deseamos, tenemos lógicamente que hacer las cosas poco a poco, priorizando según necesidad, deseo y posibilidad/capacidad financiera.

En ese mismo tema hay muchas cosas que quiero dejar escritas en el blog, pero empezaré por la que sucedió hace una semana, cuando concretamos nuestro primer proyecto, pendiente desde hace mucho tiempo: comprar un auto.

Inicialmente la idea de Steffen era encontrar con calma un buen comprador para la moto y entre eso y lo que tenía ahorrado, comprar un auto pequeño, pero nuevo. Supongo que después de la lata vieja y oxidada que tuvo por vehículo hasta el año antepasado, no quería tener que encargarse de reparación alguna por al menos un par de años. El detalle es que a ambos nos daba pena que se tuviera que deshacer de la moto. A él porque por supuesto es su joyita y una de las pocas posesiones que tiene, y a mi porque sé lo importante que es la moto para él y no me parecía justo que tuviera que renunciar a ella si no era para algo primordial (diferente sería si fuera una emergencia médica, o algo así), y a parte, tengo que admitir que me encanta la moto, la encuentro genial y disfruto mucho cuando tengo la oportunidad de montarla con él (a pesar de que los viajes largos han probado ser terribles para mi espalda). Entonces esa idea siguió entre ires y venires: a veces Steffen se decidía a no vender la moto, y al mes siguiente re-publicaba el aviso en FINN... La decisión siempre fue de él, pero mientras pudiéramos sobrevivir sin vehículo, yo realmente no veía la razón para venderla (aunque igual a veces deseaba tanto tanto que tuviéramos auto!)
Así pasó el tiempo y de pronto noté que Steffen miraba vehículos en FINN casi todos los días, no sé si motivado por nuestras nuevas expectativas financieras (no es que vayamos a ser ricos, pero con los dos trabajando la cosa poco a poco irá mejorando) o porque ya se acabó el verano y la idea de la nieve no le gustó, pero el asunto es que de pronto entre tanto busca y busca, apareció nuestro auto. Steffen lo encontró y fue para ambos amor a primera vista.
Habían dudas al tratarse de un auto técnicamente viejo, pero después de saber detalles del modelo en general y de este auto en particular, nos convencimos y el domingo viajamos a un pequeño pueblo cerca de Lillestrøm a recogerlo.
En teoría íbamos a ver si nos convencía en vivo y de ahí decidir, pero en la realidad, habíamos comprado sólo pasajes de ida. El viaje de vuelta fue largo, pero maravilloso. A Steffen le sirvió para conocer el auto, a mi para conocer más el país, a ambos para compartir juntos una experiencia más.

En el camino vi un par de cosas hermosas, como una pequeña cascada ¿artificial? (había una represa en la misma área) en medio de una ciudad cuyo nombre desconozco, una de las stavkirke que hay repartidas por Noruega, algunas de las ovejas de Sirdal y más.

Steffen con nuestro nuevo bebé.
Yo frente a la Iglesia de madera de Eidsborg.
Un par de vídeos de las ovejas en el camino: