lunes, 3 de septiembre de 2007

Lluvia de ideas... de ideas.

Sensaciones incompletas e insatisfacción. Anoche no fue una mala noche, ni me arrepiento de lo que hice y lo que no. Sin embargo, queda un sabor amargo que sólo las palabras del que se ha convertido en el nuevo 'antibioingeniero' pueden en cierta medida, endulzar. Bueno, no es extraño que termine agradándome el que todos los demás detestan.

Tengo cosas por hacer y no sé por dónde empezar; el sabor amargo casi no deja respirar. Tengo cosas que decir, cosas que sentir y cosas que demostrar, pero no puedo, ya no sé o no hay lugar. Es costumbre querer más de lo que me quieren y necesitar más de lo mentalmente sano, pero a pesar de que me demuestre inmune frente al espejo, a veces duele.

Hoy he preferido no pensar, pero he pensado igual. He preferido no pensar, pero he pensado más.

Vida fútil; vida útil. Las apreciaciones de las personas no siempre son las correctas; no siempre mi apreciación es la correcta. Pero... ¿cómo saber?

Una foto crea una ilusión... Pero las fotos no nos pertenecen; son libres desde el momento en que se suelta el botón y se echa a volar la imaginación; creyendo que en ese pequeño montón de energía hay algo más que decir; algo más que deducir. Pero nada. Nada y las cosas siguen igual. Nada y mi pelo se vuelve más largo y más largo y más largo, pero nada cambia; nada cambiará. Nada cambiará.

Intento e intento y por más que intento... no puedo dejar de pensar que ayer fue un buen día para comenzar... a detenerme.