martes, 1 de abril de 2008

Adivinanzas

Ayer empecé el proceso de 'selección y embalaje' de mis cosas. Sé que aún queda tiempo; si lo pensamos aún no tenemos ni casa, pero evaluando y teniendo una idea del número de cachureos que tengo, creo que no es demasiado pronto para partir.

Lógicamente comencé de forma bastante light, es decir revisando mis carpetas donde guardo los apuntes de las asignaturas ya cursadas. No fuí tan estricta, pero aún así estoy segura de haber desechado más de 500 papeles...

Luego pasé al proceso de guardar mis libros en bolsas plásticas, como tenía pensado hace tiempo para protegerlos y de paso para tenerlos listos-para-guardar-en-caja cuando sea el momento oportuno...

En eso estaba, guardando cada libro en una bolsita, 'sellándolo' con pegote y ubicándolo en mi cama en pilas que no se derrumbaran por la falta de roce plástico-plástico, cuando viendo (más por contemplación de la obra terminada que por curiosidad real) el último libro que había envuelto, lo noté: Ahí estaba aquello por lo que tanto 'sufrí' durante este último mes en que más lo recordé.

Claro, al tipejo lo detesto en general por el puro hecho de existir, pero más lo maldecía por lo único que logró quitarme (además de tiempo). Sin embargo, ahí estaba, en ese libro que tengo hace mucho. Ahí estaba y me liberó de todo recuerdo desagradable; y puedo por fin ocupar mi mente en cosas más interesantes; como pensar en la caca o los mocos...

Señoras y señores, por fin tengo de vuelta uno de mis cuentos favoritos: Adivinanzas, de Poli Delano. Lo encontré en uno de los libros que no he tenido (o no me he dado) el tiempo de leer: El Cuento Chileno de Terror, en la misma versión de la foto:


¡¡Yujuuu!! lo leeré apenas termine de con todas las cosas que tengo pendientes... es decir, en un momento de colapso cerebral académico o a final de semestre.