domingo, 20 de abril de 2008

Alma se toma el poder

No pretendo que él me quiera ni pretendo dejar de quererlo; si es que se le puede llamar así a esa necesidad de él que siento... Y es que cuando lo tengo cerca no me hace falta, pero si no está o si lo veo y no está cerca mio, uff cuánta falta me hace.

No pretendo que sea él quien me quite esta soledad que se ha hecho presente en mi alma; sé que él no está en esa onda y mi lado racional, de hecho, tampoco lo está. Tampoco está con ganas de emparejarse mi corazón; estamos felices y tranquilos él, mi mente y yo. Sin embargo es mi alma la que busca compañía, es ella la que necesita sentirse comprendida, querida, aceptada y acompañada.

Es mi alma la que te busca en los sueños de mi mente... Es mi alma la que produce el frío de tu ausencia y enciende la llama de las ganas de verte, escucharte, sentir tu aroma cerca...

Y cuando siento aromas que me recuerdan a ti te quiero tanto... y cuando estoy hablando contigo no te quiero más que antes.

Hoy vivo el día a día sin las confusiones de antaño pues tengo claro que te quiero pero que no quiero estar contigo.

Tengo claro que mi alma necesita a su complemento y que en algún momento; cuando llegue el alma en cuestión, corazón, razón y cuerpo tendrán que aceptarlo, pues siempre a alma se la ha dejado de lado y está cobrando fuerza en estos momentos en que tanto razón como corazón vagan por los derrumbes de la rutina y la falta de motivaciones.

No vale la pena, son sólo desvaríos de la mente...