viernes, 29 de mayo de 2009

Debí.

Debí ser actriz, para que la fantasía se mezclara entre la realidad de mi vida y la imaginación constante de mi mente.
Debí ser el papel de una novela, para que mi vida y mi fantasía fueran la misma cosa.
Debí ser simplemente una imaginación para que, así, yo fuera una fantasía.