martes, 29 de mayo de 2012

104

Yo soy de esas personas que posterga las cosas. A veces lo hago de forma consciente, por flojera, por inseguridad, por miedo incluso, pero a veces lo hago sin darme cuenta. Es algo que sé que no es bueno y que trato de cambiar a diario, a veces sin frutos, pero otras veces con buenos resultados y con grandes satisfacciones o bien simplemente con la recompensa de no tener que lamentar algo que no hice a tiempo.
Esto último es lo que sucedió esta vez, porque hace unos días, apenas 1 mes después de que la conocí, falleció la bisabuela de Steffen.
Mañana son los funerales y puede que Steffen no pueda ir, por el trabajo, pero mi plan es ir de todas maneras, para acompañar a la mormor y a mi suegra, que son las que más lamentan su partida.
No tengo idea de protocolos funerarios noruegos, de hecho no entiendo por qué se hace el funeral una semana después de que falleció, pero imagino que será un lindo día para decir adiós a esa abuelita de casi 104 años que, aunque no en su mejor momento, puedo decir que tuve la fortuna de conocer.