jueves, 5 de julio de 2012

Desafío de los 30 días: Día 19 - Tu mayor arrepentimiento en la vida.

Creo que a lo largo de mi vida he hecho muchas, muchas cosas absurdas, inexplicables e impulsivas  y como mencioné antes, tiendo a darme vueltas en esas cosas por mucho tiempo, años incluso, condenándome a mi misma por no haber pensado mejor las cosas, o por no haber sido más fiel a mi misma, o por ser tan tímida, o simplemente por haberme mandado una cagada, dependiendo de la situación en cuestión.

Sin embargo, cuando se trata de arrepentimientos, es difícil arrepentirme no por que crea que no he cometido errores, sino porque considero que la forma en que se ha desarrollado mi propia vida,  y cada una de las decisiones que he tomado, ya sean a consciencia o a la ligera, me han traído a donde estoy ahora; feliz conmigo misma, al lado de un hombre maravilloso, con un proyecto de vida que me llena el corazón y el alma...

Pero ya, obviamente hay cosas que me gustaría haber hecho diferente; como por ejemplo hay varias parejas que me gustaría no haber tenido (el típico "pero cómo me pude haber metido con ese weón"), también me arrepiento de haberme alejado de algunas personas y de no haberme alejado de otras y de lo que más me arrepiento es de no haber seguido mi sueño de entrar a Biología cuando tuve que decidir qué estudiar.

Si lo pienso ahora, igual capaz que no me hubiera gustado la carrera, sobre todo porque viendo desde afuera, como espectadora del grupo de estudiantes del que en algún momento soñé ser parte, pude apreciar que la carrera y la facultad en la que quería estudiar, estaban en decadencia y no sólo por culpa de los estudiantes que hacían paro hasta porque el pasto no era lo suficientemente verde, sino también porque la parte administrativa y docente estaba bien mal enfocada. Por supuesto habían funcionarios y profesores excelentes (algunos de los cuales igual terminaron haciéndome clases), pero habían otros funcionarios que realmente daban vergüenza en una Universidad con tanta trayectoria como esa.

A parte, el área en que yo quería especializarme se cerró creo que el mismo año que yo entré a estudiar, así que mi sueño igual se habría truncado de una forma u otra...

Pero sí, a pesar de todos esos puntos en contra, me sigue pesando el no haber sido más derecha conmigo misma, el no haber luchado por lo que realmente me llamaba la atención; los animales, la biología de organismos, la zoología en general.

Aunque claro, si todo hubiera salido bien, quizás ahora quizás estaría trabajando en la sabana africana, comiendo con elefantes y durmiendo con guepardos en vez de dormir abrazos con mi marido lindo y luego de saber cómo se siente estar en sus brazos, no lo cambio ni por un panda bebé!