martes, 7 de octubre de 2014

Bulgaria

Es en realidad muuy poco lo que se puede decir de este viaje, ya que nuestro objetivo fue descansar como gato cansado y comer como se nos viniera de antojo, y eso hicimos. Nada que ver con el viaje a la isla de Rodas, nada de salir a conocer, de interesarnos por la historia del lugar, de arrendar autos y salir a conocer. En Golden Sands hicimos apenas poco más que nada, y eso, también, fue maravilloso. Supongo que cada tipo de vacaciones para cada necesidad, verdad?

En fin, que como no hicimos nada mucho, no hay nada mucho que decir, pero sí fotos para recordar!

Nuestro Hotel, el Meliá Grand Hermitage.
Muy bueno, pero alguien debe asesinar al sujeto que habla por altoparlante tooodo el día!


Yo y los tragos no alcohólicos nos hicimos muy amigos en este viaje :)

El trago era muy dulce... aquí estoy borracha de azuuuucar.

Puesto de panqueques gigantes!!

Yo con mi panqueque gigante :)

El hotel visto de noche... lindo y enorme!

Una de las muy pocas cosas productivas que hice allá fue cortarme el pelo a un cuarto del precio noruego y sin que se me pusiera nerviosa la peluquera por no tener pelo-rubio-de-noruega :D

Fuente de agua, no se aprecia lo linda que era con la luz del día...

Un barco convertido en restaurant. Lindo, pero no lo probamos :(

Otro trago sin alcohol con riesgo de coma diabético :P

Playa cerrada por fuertes vientos y oleadas bravas... Perfecto día para ir a pasear por ella sin el tumulto de turistas!

Mi monedero de recuerdo; fue amor a primera vista.

Ropita de bebe! Me encantó el pato, aunque no entiendo las proporciones de cuello de los búlgaros (ya vieron ese babero??).

Alguien me mira!!

Spa de peces... exquisito pero da MUCHAS cosquillas! no recomendable para aquellos que, como yo, tienen pies extremadamente cosquillosos.


Cuando me aburría de los tragos, siempre era posible pedir una tetera con algún sabor de te exquisito!

Un poco más del hotel, aprovechando que no había gente :)

Al caminar sola por estos pasillos imaginaba el mismo hotel como edificio abandonado, y casi podía ver los fantasmas cruzándose frente a mi...
 
Una escultura que, según mi marido, era yo.

Último día, antes de ir a hacer el check-out! Besito en bebé para la buena suerte :)