domingo, 1 de abril de 2007

Pecado Capital I

He decidido, como una forma de enseñanza por relectura, anotar en este espacio los pecados capitales que voy cometiendo, de forma que me ayuden a no cometerlos más, aunque no con el afán de ganarme un espacio en el cielo o convertirme en la especie de 'vengadora de pecados', a lo Kevin Spacey en 'Se7en', sino porque me referiré aquí a aquellas cosas que hago concientes del daño que me autoinfrinjo (no me refiero a intentos suicidas; afortunadamente no soy de esas personas). Aquellas cosas que hago sabiendo que me arrepentiré.

El pecado capital de esta semana es: Gula.

Viernes; comí sin hambre y nada me obligaba a comer. Es verdad que habían motivos para celebrar; pero no sé en qué momento adquirí la doctrina de Calígula... después no podía respirar, me dolía todo y me sentía muy mal. El Sábado, por si fuera poco, hice nuevamente vista gorda a mi propia opinion acerca de lo que estaba haciendo y comí demasiado. a pesar de que fue un poooco menos que el día anterior, también fue en exceso, más aún teniendo aún el recuerdo y el dolor de guata y el arrepentimiento del día anterior.

Claro, para muchos es una tontera; qué hay de malo en comer dirán muchos y también lo digo yo, que considero a la comida uno de los grandes placeres de la vida, pero la verdad es que no poder respirar y apenas poder moverte es algo que... debería evitar.

Más allá de verme mejor y mejorar en parte mi precario estado físico; cosas que admito me tiene bastante interesada, me da rabia por mi bienestar físico-anímico; pues me siento más pesada, más incómoda, más desanimada, más decepcionada de mi...

En resumen, puedo contar que mi 'Viernes-Sábado' fue, alimentariamente hablando, una chanchería...





Por otro lado, mucha suerte hermanito en lo que emprendes de ahora en adelante; todos tenemos confianza en Dios acerca de que de aquí en adelante comienza la parte más hermosa de tu vida. ¡¡Te amo mucho!!