domingo, 21 de octubre de 2007

Old News

Viernes 19:
No me referiré a qué pasó en el transcurso del día no porque haya sido aburrido o desagradable, sino por no caer en post tan largos.
Ese hermoso día tenía, como pocas veces me sucede, 3 espectaculares panoramas entre los cuales distribuir mi noche. Panoramas que detallo a continuación
  • Salida al Tablón con Pame, Palo, Cami, Sb.
  • Asado en casa de Salo: el mega carrete del Lab
  • Salida con mi estimado Gonzalito que vino desde la nación transandina y que me fue a ver mientras estaba trabajando en la casa abierta...
Sin embargo, producto de que tenía que hacerme unos examenes de sangre el día sábado a las 8.30 de la mañana y acogiéndome a las sabias palabras de mi amiga Conini: "Hay que pensar en el bien de nuestros hijos", renuncié a esos 3 panoramas y decidí quedarme en casa. De todas maneras, igual inventamos una mini noche de películas con mi Sandri, para la cual compramos algunas cosas para picar. Vimos 1 película de las 2 que teníamos presupuestadas, pero igual se pasó bien. La película en cuestión fue (adivinen!) Ten things I hate about you. Sí, lo sé, he visto cientos de veces esa película, pero qué le voy a hacer... Sin ser mi película favorita, me sigue haciendo reir y llorar como la primera vez.

Sábado 20:
Me levanté temprano y fui a hacerme los examenes. Una hora de espera a que me atendieran. Empecé leer, en ese rato, mi amado Cien Años de Soledad. Me sacaron 3 tubos de sangre, 1 hora de lectura de mi libro, 1 tubo de sangre, 1 hora de lectura de mi libro, 2 tubos de sangre. Volví a la casa aproximadamente a las 12.15hrs (había llegado allá a las 8.30hrs.)

Luego, vi Ten things I hate about you con Sebastián, luego almorzamos, luego vimos The Fast and The Furious (eso a la hora en que ocurrió el temblorote), luego seguí leyendo mi amado Cien Años de Soledad y luego grabamos unas tonteras con Sandra y Jani. Después las vimos y en eso se nos fue el día.

Domingo 21:
Desperté muy tarde y me levanté más por fuerza de voluntad que por haber realmente despertado. Seguí leyendo, luego almorzar. Un pequeño break y luego a Maule a ver a los Hoover. La pasamos rebien. Conocí a la gata gigante llamada Negrita, la hoja de Nalca más grande que he visto, una casa magnífica y algunas anécdotas entretes de los 2 viejos amigos que son mi papá y George.

Ahora, algunas fotos.

La gatota gordota llamada Negrita:








Yo posando ridículamente junto a la planta de Nalca (uhu el paraiso!):