viernes, 16 de noviembre de 2007

Mezcla de Emociones

¿Cómo aconsejar a alguien que pasa por lo mismo que tú, pero en una etapa diferente? [estoy segura de haber escrito esto más de una vez]

No sé cómo se hace, pero hoy me di a la tarea de hacerlo. Es difícil no ser subjetiva e intentar mirar el asunto desde afuera sabiendo que no puedo estar más en sus zapatos de lo que ya estoy... Somos como 2 cámaras filmadoras enfocando el mismo escenario; aquel que ambos queremos grabar, pero nos rehusamos a presionar el botón rojo, por miedo a... a no sé qué. ¿La diferencia entre las etapas? Yo he decidido olvidar el miedo [entiéndase, no dejar de tenerlo, sólo olvidarlo] y entregarme con alegría a la tarea de observar. Me fascina cada nuevo detalle que encuentro en ese escenario; cada esquina, cada telaraña, cada pared, cada mueble, cada luz y cada sombra de ese lugar único en el mundo que sólo en mis sueños he podido habitar.

Tengo miedo de no lograr ser subjetiva; tengo miedo de caer en un antagonismo, de perder a mi compañero de cámaras, de convertirnos en España versus Portugal en la conquista de nuestra América; nuestra tierra nunca prometida, pero soñada...

Mi escenario... mi precioso escenario; la alegría de mis días; la magia que llega a mis cámaras... Estás hecho de madera y de papel, estás hecho de aserrín y de algodón, estás hecho de cemento y de cartón. Cada nuevo paso que doy hacia ti descubro un nuevo detalle, un nuevo cajón abierto que sólo con mi cámara; sólo como observadora puedo apreciar. Eres lo que me emociona y lo que me hace reir. Eres lo que me inspira y lo que me provoca. Eres...