sábado, 9 de octubre de 2010

Todo lo que no esperaba

Sabes? cuando imaginaba la vez que nos reencontráramos, creo que fui demasiado sensacionalista...
  • Pensé que estarías solo
  • Pensé que te alegrarías de saludarme
  • Pensé que me pondría más nerviosa
  • Pensé que no querría irme de tu lado, para conversar un poco más
  • Pensé que querría contarte cómo va mi vida
  • Pensé que querría contarte de mis ideas locas; contarte de él
  • Pensé que tu relación iría bien
  • Pensé que haríamos planes para recuperar el contacto
Sin embargo lo que pasó fue que te vi de lejos, cuando venía caminando hacia la Universidad. Me puse un poco nerviosa porque no supe cómo te iba a saludar, y cuando por fin lo decidí tú entraste en un local y me vi obligada a saludar a quien te acompañaba, porque no quise de todas maneras perderme la oportunidad de hablar contigo. Ella fue muy política conmigo, y tú no me diste el abrazo que esperaba. Eso me bloqueó y no supe qué decirte. No quise contarte de mi vida; de mis planes; de mi futuro. No quise contarte de él.

De pronto eres un extraño para mi del cual sólo reconozco los remanentes del rostro adolescente que guardé en mi memoria. No vi tu sonrisa, que tanto ansiaba, ni vi nada de lo que solíamos ser cuando éramos más jóvenes. Sólo quería huir de ahí, pero no porque estuvieras con ella, como pensé tiempo atrás que sucedería; sino porque, al parecer, tú y yo ya no tenemos nada en común.

... y no esperaba, después de un único primer reencuentro, no sentir más la necesidad de despedirme de ti.