lunes, 21 de febrero de 2011

K-2

Amiga mia:

Ya se me nublan los dias y no tengo claro el orden cronologico de las cosas. He iniciado este mismo post tantas veces que te asombrarias. La verdad? No me siento capaz de escribirte algo digno de ti, digno de lo que fuiste para mi.

El segundo dia hable con Lorenzo, tu novio, al que jamas conoci personalmente. Su voz era tan triste que me partio el alma. No fui capaz de preguntarle muchos detalles. Me dijo que rezara por ti. Por supuesto que rezaria por ti. Pero de pronto senti todo el peso de mi alejamiento de la Iglesia. Siento mi fe tan debil y tan sola aca al otro lado del mundo; lejos de las cadenas de oracion y lejos de toda la gente donde hicimos nuestras vidas. Tan lejos de ti.

Pienso en la munieca de porcelana que anio a anio postergue regalarte, pero (para que sepas) jamas olvide. Pienso en nuestros planes; de que T y yo te visitaramos en Santiago cuanto te mudaras alla. Pienso en que me hubiera gustado que me visitaras aca, si es que termino haciendo mi vida en esta ciudad.

Pienso en el dia en que peliamos. Pienso en cuantas veces lloramos juntas, en cuantas veces nos reimos juntas y en cuantas veces nos dijimos que nunca nos ibamos a separar. Ahora me dicen que lo poco que quedaba activo en tu cerebro se ha apagado. Estas faltando a nuestra promesa de una forma mucho peor de lo que yo falte a ella. Me estas dejando sola... y yo, por esa estupida creencia de que el tiempo dura para siempre, postergue y postergue el decirte que a pesar de todo; a pesar de que nuestras vidas se hayan tornado tan diferentes, a pesar de que muchas veces parecia que ya no teniamos nada en comun, a pesar de las veces que me alejaste cuando yo trate de retomar el camino de nuestra amistad, a pesar de que nunca luche mas alla del primer rechazo. A pesar de todo, amiga, eres importante para mi.

Siempre latente en mi mente; siempre una parte importante de lo que soy, siempre una de las personas que ayudo a forjar mi vida.

Siempre estaras conmigo, eso tenlo por seguro. Sin embargo, igual no quiero que te vayas.