lunes, 5 de marzo de 2012

Nuestra fiesta de matrimonio 1

El sábado recién pasado, celebramos nuestra fiesta de matrimonio, en el salón de eventos del edificio donde viven los abuelos maternos de Steffen. De lo que tomé fotos más fue de la decoración, que diseñamos entre Elma (una tía política de Steffen) y yo, y que para mi gusto quedó muy bonita. Los colores que escogí fueron celeste/turquesa y blanco. Al principio pensé en rojo y blanco, pero la verdad en la tienda que fuimos la decoración que tenían en rojo no me convencía y la turquesa me enamoró y fue una muy buena elección porque, sin saberlo, los colores coincidían muy bien con los que tenía el salón en las sillas y los cuadros, creando un ambiente muy armónico, sencillo y agradable.

La mesa, decorada por Elma y yo.
En total eran 21 invitados de los cuales se presentaron 19, un número más que perfecto, pues conocía a casi todos y no me sentía (tan) fuera de lugar.
En general todo estuvo muy lindo, la comida muy buena, el postre alucinante, los pasteles fantásticos también (aunque lamentablemente de tanta comida, apenas pude probarlos), el ambiente muy agradable y si bien al principio me costó soltarme e interactuar con los invitados menos conocidos (entiéndase todos excepto mi suegra), después me relajé más y, gracias al efecto del alcohol de la valentía envasada, hasta  hablé en noruego!

Una excelente representación de nuestro matrimonio jajajajjaa
Por supuesto, al principio andaba re perdida, entre entender apenas como un 20-40% de lo que la gente decía y la diferencia de tradiciones, pero creo que todo salió bien lindo; Steffen estaba más que feliz, sus amigos y familia estaban allí, mi suegra también se veía alegre... en resumen una velada más que buena.

En general recibimos muy buenos regalos, entre dinero y cosas hermosas para la casa, estamos pensando seriamente en divorciarnos y  casarnos de nuevo! Jejej, no, pero en serio, los regalos estuvieron más que lindos, y ahora más deseos me dan de poder empezar a trabajar luego, juntar dinero y poder comprar una casa, con una cocina amplia e iluminada donde poder lucir la batidora que me regalaron Steffen y mi suegra para Navidad, los cubiertos nuevos que nos regaló una tía de Steffen para el matrimonio o nuestra primera pieza de platería, una ¿espátula? (de esas con que se sacan los trozos de pasteles y tartas) espectacular que nos regaló el jefe de mi suegra también para el matrimonio... En fin, que ya desde antes el asunto me entusiasmaba y ahora con tanta cosa linda más quiero una casaaaaaaa :)

Respecto a las tradiciones, en general es bien distinto con respecto a Chile, aunque tanto detalle no puedo dar porque igual nuestra fiesta fue una versión modificada de un matrimonio normal. A continuación una pequeña lista de las diferencias que pude documentar:

  • Como mencionó Macarena en algún momento, no es común que los novios abran los regalos en el matrimonio. Sin embargo, en nuestra fiesta los abrí yo, aunque sin ninguna ceremonia, pues no se acostumbra a hacer un momento "para abrir los regalos" dentro de la fiesta. Sin embargo, se exhiben los regalos y tarjetas recibidas con el nombre de quién lo regaló y, a veces, con el precio. En Chile, antes se acostumbraba abrir los regalos dentro de la fiesta (supongo que algunas parejas aún lo harán así, no sé), pero lo más común ahora es que la pareja hace una lista de regalos en alguna tienda y la gente los compra y los envía directamente desde la tienda a la casa de la pareja y, si a la pareja no le gusta o no le sirve el regalo, lo puede cambiar. Gracias a esto último, uno generalmente no ve qué ha regalado quién, ni el valor.
  • Se deja constancia detallada de quién regaló qué cosa; si es dinero, se anota la cantidad. Esto porque, según me explicó Steffen, al enviar la tarjeta de agradecimiento se pone "graciar por regalar xxxx cosa". Mi cuñado fue tomando nota de cada regalo y ahora tenemos que empezar a redactar las tarjetas de agradecimiento!!! En Chile, entiendo que hay parejas que envían tarjeta de agradecimiento, pero es una cosa genérica escrita para todos igual y me parece que sólo lo he visto una vez entre los matrimonios a los que alguien de la familia ha asistido... al menos en mis círculos no es una práctica común.
  • No hay baile. Esto supongo que es más algo de nuestro matrimonio que una cosa en general, porque Steffen no baila ni con pistola en la cabeza y en general no había mucha juventud entre nuestros invitados como para que hacer un espacio para bailar mereciera la pena... Igual yo bailé la Macarena con un tío de Steffen, pero no creo que eso cuente. Ah, y mi cuñado bailó la canción de  YMCA, pero sentado. En Chile, después de la comida, casi lo único que se hace es bailar!!
Hay otras diferencias, pero quizás después les cuente... este post ya está muy largo y pronto me toca empezar a cocinar!!! Después les muestro fotos de los regalos que recibimos y, si ando generosa, una foto de nosotros :)