viernes, 31 de diciembre de 2010

Se acaba el 2010.

Y hay tanto que sacar en limpio!

De Enero recuerdo principalmente las noches en vela en el laboratorio, acompañada por mi entonces amigo T, el cual se quedaba hasta tardísimo acompañándome mientras yo iba y venía entre un laboratorio y el otro. El estar ahí no era tan terrible hasta que se iba a acostar. Entonces, todo empezaba a ser agotador y me empezaba a agobiar el ser la única en todo el edificio, trabajando y corriendo entre extremo y extremo del piso 4 en la soledad de la noche, imaginándome las películas de zombies con las que bromeaba cuando aún había luz día y muriendo de hambre y cansancio.

En Febrero tuve mis vacaciones, las mejores que recuerdo después de un año tan agotador. Fueron 2 semanas de hacer nada. NADA. Era justo lo que necesitaba: dormir, despertar temprano, tomar desayuno, dormir una siesta, disfrutar el silencio de Punta de Tralca e irme a la cama cuando quisiera. Mis mayores actividades fueron compartir con mi familia (lo cual era un lujo luego de estar en el lab de lunes a sábado o de lunes a domingo) y extrañar al buen amigo T.
A fin de mes y cuando ya había vuelto al laboratorio vino el terremoto, salvándome por un pelo de haberlo pasado allí debido a que me dio flojera trabajar esa noche. Mi laboratorio está ubicado al lado del edificio que explotó y no sé, sinceramente, qué habría hecho de haber estado ahí esa noche. Sólo puedo pensar que esa flojera fue una enviada divina.


Marzo se trató los primeros días de resistir, primero en mi casa y luego en Santiago tratando de contactar gente conocida y gente desconocida que gente conocida necesitaba ubicar. T me confesó que quería estar conmigo y yo le pude empezar a decir, de a poco, cuánto lo amaba. El 7 de Marzo empezamos esta relación a distancia que me ha hecho tan feliz. El 15 de Marzo volví al laboratorio y empezamos a echarlo a andar entre todos, descubriendo entre otras cosas que todo mi trabajo 2009 y verano 2010 estaba perdido. Marzo fue un mes para recordar. Tanto lo bueno como lo malo. Marzo para mi fue un buen mes.

Abril y Mayo los recuerdo de forma remota y supongo que gran parte de ellos lo dediqué al laboratorio.

Junio pasó casi claro, sin mucho para recordar, excepto que a fin de mes nació mi sobrino, mi bebé C que me ha hecho cambiar completamente mi visión de la vida respecto a tener hijos. Después de que toda la vida me diera lo mismo tener hijos, pasando por períodos de definitivamente no quererlos, ahora quiero que bebé C algún día tenga primitos marca S&T con los que jugar.

Julio pasó sencillo, sin vacaciones de invierno para adelantar trabajo en el lab, con el cumpleaños de mi hermano como el gran hito del mes, por ser el primer cumpleaños siendo papá, por ser el último cumpleaños que celebraremos juntos en, al menos, 4 años (ahora que lo pienso quizá sea más, si emigro).

Agosto fue un mes de despedidas, pues Sb y su familia partieron a Estados Unidos. Además tuve que despedirme de mis preciados 23 años y asumir que ya soy una adulta... Complicado el tema!! jajajaja

Septiembre con sus celebraciones de medio año de relación y de bicentenario se hizo bastante corto, siempre yendo al laboratorio y con harta pega para terminar de una vez.

Octubre fue un mes de gran estrés a pesar de que en este punto mi trabajo en el lab ya había terminado. Tenía que cumplir un deadline que me puso el alma en un hilo, el colon en la mano y una tendinitis en las manos que no se fue tan fácilmente de mi vida y aún hace apariciones esporádicas. En medio de todo el estrés, con T definimos la fecha de mi viaje a Noruega y compramos los pasajes.

Noviembre y Diciembre académicamente fueron... escribir. Escribir el informe de tesis y sus posteriores correcciones. Ilusionarme con que voy a alcanzar a presentar antes de irme y luego decepcionarme por darme cuenta de que no puedo hacerlo. Mi hermano viene a visitarnos y pasar las fiestas con nosotros, se van afinando los detalles de mi viaje y mi T se va a pasar el año nuevo a Australia.

Y hoy, a sólo algunas horas de que se acabe este año y a poco mas de 18 días de tomar el avión que me lleve a los brazos de mi amor, puedo decir que el año 2010; con sus desastres naturales, nuevos nacimientos, enfermedades terminales, el amor tocando mi puerta, tesis pendiente y grandes planes para mi futuro, ha sido increíble. Bueno, malo e increíble.

Feliz año 2011 a todos!!