miércoles, 27 de junio de 2012

Desafío de los 30 días: Día 14 - Mis primeras memorias

He estado postergando este post y lo vengo a publicar atrasado (aunque con fecha corregida) porque en realidad es difícil discernir qué pasó primero y qué pasó después, sobre todo cuando se trata de primeras memorias... Si hasta con mi historia de amor se me confunden los antes y después, y eso que siempre la estoy repitiendo en mi cabeza para no perder detalle...

  • En fin... a ver... quizás una de las cosas más antiguas que recuerdo es cuando fueron las elecciones presidenciales después de la caída del Régimen Militar. No tengo idea por qué, supongo que porque me gustaba cómo sonaba el nombre, pero yo, con apenas 3 años, decía que iba a votar por Büchi, uno de los candidatos presidenciales (finalmente ganó Aylwin, así que no se puede decir que estaba prediciendo el futuro ni nada por el estilo). Tengo esa imagen en la cabeza, en la casa, tarde-noche, mi familia sentados en la mesa chiquitita de nuestra casa chiquitita, la primera donde viví, y yo parada frente a la puerta de salida  (blanca) apuntando o mirando un calendario donde salía algún candidato, o el papa JP2, no me acuerdo bien de esa parte.
  • Además, el otro día le contaba a Steffen de la primera vez que me comí una hormiga (él nunca las ha probado!) y es algo de lo que me acuerdo super bien. Estaba yo en la escuela donde iba mi hermano y a la que también asistí por un tiempo como oyente (cuando los niños asistían a la escuela sin estar matriculados en ella, comúnmente, como mi caso, por no cumplir con la edad reglamentaria); yo estaba en el garage frontal (la escuela en ese tiempo funcionaba en una casa) y el sol llegaba a una esquina de una de las paredes, y yo he de haber estado muy aburrida esperando a mi mamá que bien andaba adentro o bien conversaba con alguien, porque de pronto me pareció buena idea ponerme en la lengua una hormiga que encontré por ahí. El sabor lo recuerdo a la perfección; ese picor raro-indescriptible que sólo quienes han probado una hormiga pueden comprender. Después obviamente nunca volví a intentar semejante estupidez, aunque una o dos veces más he llegado a comer hormigas, pero nunca voluntariamente.
  • Otro recuerdo es cuando iba a tomar desayuno en las mañanas con mi abuelita paterna; ella vivía en el mismo terreno que nosotros pero en la casa de adelante (la oficial; mi papá construyó la nuestra atrás). Entonces, creo que los fines de semana, yo iba a tomar desayuno con ella; comía pan tostado con margarina Calo (o quizás Soprole, ya me entró la duda) y no sé si será por los recuerdos o porque simplemente antes era más rica, pero para mi nunca habrá una margarina más deliciosa que esa... Creo que no he vuelto a comer esa margarina desde que ella falleció (1993), así que no tengo punto de referencia actual. Quería poner una foto, pero no encuentro... Pero para chilenos, era una que venía en un papel azul con plateado...
  • También en casa de mi abuela no sé si durante los mismos años o antes, me gustaba su mesa porque la pata tenía una especie de U al medio que yo usaba como hamaca (aunque era de madera). Supongo que debo haber sido chica, porque alguna vez volví a ver esa mesa y era la U era enana!
  • Y también cuando ella nos preparaba pavos de harina (ulpo)...